La situación política que rodea al senador Félix Salgado Macedonio en Guerrero se complica a medida que la coalición Movimiento Regeneración Nacional (Morena) le cierra las puertas a su candidatura a la gobernatura. Esta decisión se produce en un contexto tenso, dado que Salgado es el padre de la actual mandataria estatal, Evelyn Salgado, y ha desatado un debate sobre su posible candidatura independiente, lo que podría alterar significativamente la dinámica electoral en la región.
Esta semana, Morena inició el proceso de definición de candidaturas para las elecciones de 2027, anunciando candidatos en estados como Aguascalientes, Campeche y Colima. Sin embargo, Guerrero quedó al margen de esta lista debido a las intensas luchas internas entre figuras como Esthela Damián, Beatriz Mojica y el propio Salgado. La falta de resolución en Guerrero pone de relieve la fragmentación interna y la incertidumbre en el partido.
Salgado Macedonio ha mantenido su ambición de gobernar, un objetivo que aún persiste tras su intento fallido en 2018, cuando logró que su hija asumiera el cargo tras perder su propia candidatura. A pesar de los límites impuestos por Morena, continúa recorriendo las principales localidades de Guerrero, como Chilpancingo, Acapulco e Iguala, buscando consolidar su influencia política.
Esta situación ha generado un creciente malestar en el Palacio Nacional, donde se percibe que las intenciones de Salgado de participar en la contienda electoral, incluso de forma independiente, amenazan la cohesión del movimiento que lidera la presidenta Claudia Sheinbaum. Las especulaciones acerca de una nueva estrategia política que busque asegurar el poder familiar por encima del interés colectivo están alimentando la preocupación en la dirección de Morena.
Por otro lado, las declaraciones recientes de Sheinbaum, enfatizando que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo”, parecen dirigidas a miembros del partido que ya cuestionan la ambición personal de Salgado. Este entorno crítico añade una capa de complejidad al panorama electoral, en un momento en que la Cuarta Transformación (4T) se unifica en torno a su liderazgo y enfrenta diversas controversias.
Salgado mantiene su objetivo de obtener una gobernatura, lo que complica aún más su relación con la dirección de Morena. Se prevé que esta creciente tensión tenga implicaciones significativas para el estado de Guerrero y para la estrategia electoral del partido en los próximos años, enfatizando que la lucha por el poder en la política mexicana se intensifica a medida que se acercan los comicios de 2027.
