El reloj público de San Miguel de Allende, ubicado en el Centro Histórico, celebró su 125 aniversario con una ofrenda floral, un evento significativo para la comunidad local y para el turismo. Este emblemático reloj, inaugurado el 16 de septiembre de 1901, comenzó a funcionar un año antes y ha sido un punto de referencia en la ciudad. A raíz de esta celebración, se han colocado ofrendas florales en la base del reloj, lo que embellece la plaza y atrae la atención de visitantes y residentes.
La maquinaria, de origen francés, pesa más de una tonelada y ha conservado su mecanismo original sin requerir piezas mayores. Daniel Vázquez, maestro relojero, ha cuidado de este monumento desde hace más de 45 años, asegurando su funcionamiento continuo. En septiembre de 2025, se celebró un homenaje a los relojeros locales, destacando la importancia de esta pieza histórica para San Miguel de Allende.
La commemoración no solo refleja el patrimonio cultural de la ciudad, sino que también resalta la conexión de la comunidad con sus tradiciones. Este tipo de eventos fomenta el interés turístico en la zona y contribuye al comercio local, al atraer tanto a turistas como a residentes que buscan disfrutar de la historia y los encantos del lugar.
