Estados Unidos ha implementado sanciones financieras dirigidas a una red acusada de facilitar el comercio petrolero de Irán. Esta medida se produce justo antes de la llegada de enviados especiales de la Casa Blanca a Pakistán, donde se llevarán a cabo nuevas negociaciones de paz con Teherán.
Las sanciones, comunicadas por el Departamento del Tesoro, afectan a la refinería china Hengli Petrochemical y a aproximadamente 40 compañías navieras vinculadas a la denominada «flota en la sombra», que transporta petróleo iraní. Según el gobierno estadounidense, estas acciones buscan obstaculizar la agresión de Irán en Medio Oriente y limitar sus ambiciones nucleares.
Estados Unidos señala que las refinerías independientes chinas, conocidas como «teteras», son fundamentales para la economía petrolera iraní. La refinería Hengli Petrochemical es uno de los principales compradores de crudo iraní, generando ingresos vitales para el régimen de Teherán y sus fuerzas armadas.
El anuncio de las sanciones coincide con el viaje de los enviados estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, a Islamabad para reanudar las conversaciones interrumpidas el mes pasado por la falta de un acuerdo. Según la Casa Blanca, se han observado avances en la postura de Irán, lo que podría facilitar un encuentro directo entre las partes.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que su gobierno seguirá presionando a la red de buques y compradores que permiten a Irán comercializar su petróleo en el mercado global.
