La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó que haya presión o intervención del gobierno de Estados Unidos en cuestiones políticas o judiciales del país, especialmente en los casos de Sinaloa y Chihuahua. Su declaración se produjo en respuesta a interrogantes sobre la posible influencia de EE.UU. en los procesos internos mexicanos.
Sheinbaum afirmó que estas insinuaciones son parte de una narrativa creada por la oposición. Señaló que este tipo de información carece de fundamento y que busca posicionarse como verdad a través de la repetición.
La mandataria destacó la existencia de coordinación con EE.UU. en temas de seguridad, aunque enfatizó que dicha relación no implica subordinación. Resaltó la importancia de mantener la dignidad del pueblo mexicano en este contexto.
En cuanto a los resultados en materia de seguridad, Sheinbaum reportó una disminución del 44% en homicidios dolosos y mencionó que 94 personas relacionadas con grupos delictivos han sido enviadas a EE.UU. por decisión del Consejo de Seguridad.
Sobre los casos de Chihuahua y Sinaloa, indicó que las fiscalías locales son las encargadas de proporcionar actualizaciones sobre estos asuntos. Añadió que su gobierno está trabajando en detenciones, incautaciones y el desmantelamiento de laboratorios, así como en acciones para proteger a la ciudadanía.
Finalmente, Sheinbaum reafirmó la defensa de la soberanía nacional, puntualizando que «la soberanía no se negocia» y que su administración se mantiene firme en este principio.
