La presidenta Claudia Sheinbaum comunicó que ha dialogado con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras la acusación en su contra en Estados Unidos. Durante una conferencia desde Palacio Nacional, Sheinbaum expresó que aún no hay pruebas contundentes sobre las acusaciones, aunque hay testigos que mencionan a diez políticos y exfuncionarios sinaloenses.
La mandataria aseguró que si no hay evidencia, no hay motivo de preocupación. Agregó que cualquier acción en contra de Rocha Moya o de otros funcionarios debería basarse en un proceso de desafuero y contar con pruebas antes de la detención. Sheinbaum también defendió que el proceso debe llevarse a cabo dentro del marco del Estado de derecho, especialmente en relación con la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York había presentado cargos por presuntos delitos de narcotráfico y posesión de armas contra diez ciudadanos mexicanos, entre los que se encuentran Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza y el alcalde de Culiacán, vinculados al Cártel de Sinaloa y en particular a la facción conocida como «Los Chapitos».
