Nuevas Revelaciones en el Caso Ayotzinapa: El Impacto de la Investigación en la Política Actual
El reciente informe de la Fiscalía sobre el caso Ayotzinapa ha desatado una controversia entre el gobierno de Claudia Sheinbaum y la periodista Anabel Hernández. La administración capitalina ha sugerido que el testimonio de Hernández, utilizado en un proceso de asilo político en Estados Unidos, puede haber influido en el estatus migratorio de José Ulises Bernabé García, ex juez de barandilla vinculado a la desaparición de los 43 estudiantes.
Bernabé García fue funcionario la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando ocurrió la tragedia en Iguala, Guerrero. Su extradición ha sido solicitada por el gobierno, ya que las investigaciones apuntan a su posible implicación en los eventos de esa noche.
Este informe también retoma líneas de investigación previamente consideradas por la extinta Procuraduría General de la República (PGR), que indica que los estudiantes estuvieron presentes en la Comandancia de la Policía Municipal. Aunque García había negado esta afirmación antes de obtener asilo en 2020, el gobierno ahora sostiene contar con nuevos elementos que respaldan esta hipótesis.
Desde su posición, la jefa de gobierno ha acusado a Hernández de haber sido instrumental en la defensa de Bernabé García. «¿A quién utilizaron como testigo en Estados Unidos para decir que los estudiantes no estuvieron en la barandilla? A Anabel Hernández», declaró Sheinbaum.
Hernández, en declaraciones anteriores, ha expuesto que recibió información directa de García sobre la presencia del Ejército durante los ataques y su papel en los eventos aquella noche. La periodista aclaró que su testimonio se centró en sus investigaciones y no en defender los intereses del ex funcionario.
Con el avance de la investigación, conforme a los rastreos telefónicos, se ha centrado la atención nuevamente en el papel de Barandillas, donde algunos supervivientes afirman haber estado. La nueva línea de investigación también explorará conexiones con una funeraria presuntamente involucrada en actividades delictivas.
A pesar de las presiones políticas, Sheinbaum ha reafirmado la apertura del caso, prometiendo a las familias de las víctimas y a la ciudadanía que «no se cerrará la investigación hasta que se encuentre la verdad y se haga justicia». Este compromiso refleja no solo la complejidad del caso, sino también las tensiones inherentes en la política de justicia social en México.
