China ha suspendido la concesión de nuevas licencias para vehículos autónomos tras un incidente con más de un centenar de «robotaxis» de la empresa Baidu en Wuhan. La decisión afecta directamente a las empresas de conducción autónoma, impidiéndoles ampliar sus flotas o iniciar nuevos proyectos en el país.
El parón sigue a un evento del 31 de marzo, cuando múltiples vehículos de Apollo Go, el servicio de «robotaxi» de Baidu, se detuvieron repentinamente, generando confusión en el tráfico. Según la Policía de Tráfico de Wuhan, el centro de emergencias recibió numerosas llamadas reportando la situación.
Las autoridades locales identificaron un «error de sistema» como la causa del incidente. A pesar del caos, no se registraron accidentes ni heridos, y los pasajeros lograron salir de los vehículos sin problemas.
Tras lo sucedido, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información se reunió con responsables de ciudades que operan «robotaxis» para exigir una revisión exhaustiva y un mayor control de seguridad. Este aumento en la regulación busca prevenir futuros incidentes similares.
Como consecuencia del incidente, las acciones de Baidu en Hong Kong se han visto afectadas, cayendo un 2.75% al cierre de la sesión bursátil. Apollo Go, un importante proveedor de «robotaxis» en China, cuenta actualmente con cientos de vehículos en más de diez ciudades.
Baidu, que ha buscado expandir sus servicios de «robotaxis» a Europa mediante acuerdos con Lyft y Uber, planeaba aumentar sus pruebas de Apollo Go a un centenar de ciudades para 2030. Se proyecta que el mercado de «robotaxis» en el país podría superar los 1,3 billones de yuanes en los próximos años.
