Real Madrid gana la Semifinal de la Champions y se medirá al Dortmund en Wembley

Noche de las grandes, noche mágica en el Estadio Santiago Bernabéu para presenciar la vuelta de las semifinales de la Champions League, un partido en el que el Real Madrid y Bayern de Múnich se medían por una plaza en la final de Wembley 2024, donde ya espera el Borussia Dortmund. El combinado dirigido por Carlo Ancelotti no logró una renta en el partido de ida en el Allianz Arena (2-2), por lo que la semifinal estaba completamente abierta.

El técnico del Real Madrid decidió dar una nueva oportunidad a Nacho en el centro de la zaga, que se erigía como el acompañante de Rüdiger, mientras que Tchouaméni le ganaba la partida de nuevo a Camavinga. Por su parte, Tuchel introducía varias modificaciones respecto a la vuelta. La principal novedad en el once bávaro era Gnabry en detrimento de Müller, que comenzaba el encuentro desde el banquillo.

Los primeros 45 minutos arrancaban de manera frenética, especialmente por parte del Real Madrid. La gran duda en el inicio del choque era saber qué equipo se iba a hacer con la posesión de la pelota y esa duda fue despejada rápido: el Real Madrid se hizo dueño y señor del dominio del esférico. Al elenco merengue le bastaron 10 minutos para hacer temblar los cimientos del Santiago Bernabéu.

El Bayern de Múnich se mostró bien plantado sobre su propio campo, a la espera de llevar a cabo alguna transición rápida que pusiera en aprietos al entramado defensivo del Real Madrid. Sin embargo, las pocas posibilidades que tuvieron durante los primeros compases del choque de salir con la pelota conducida para realizar alguna contra, el equipo bávaro no fue capaz de aprovecharlas en gran parte por las imprecisiones de Harry Kane en varias de esos intentos de transiciones rápidas.

Sin duda, el jugador más peligroso del Real Madrid en la primera parte fue Vinícius, que se echó a las espaldas al combinado dirigido por Carlo Ancelotti. El internacional brasileño fue una auténtica tortura para su marcaje, Joshua Kimmich, quien seguramente sueñe esta noche con él. No obstante, hablando de pesadillas, seguramente Vinícius sueñe con Neuer, ya que el guardameta alemán desbarató cualquier balón que fuese a portería durante los primeros 45 minutos y que, incluso, pasara por el área pequeña.

En la segunda parte el guion fue el mismo que el de la primera mitad: Neuer, Neuer y Neuer. El guardameta alemán sacó su mejor repertorio de paradas, con dos intervenciones de mucho mérito a destacar. La primera gran parada del meta del Bayern de Múnich se la hizo a Rodrygo tras un lanzamiento de falta y la segunda intervención se la hizo a Vinícius a bocajarro, cuando el balón se dirigía a su escuadra. En contrapartida, Neuer sacó una mano milagrosa para evitar el 1-0 del Real Madrid. El guion del partido no empezaba a gustar en Chamartín… y en efecto, no gustó.

En el minuto 68, una pérdida de Rodrygo se iba a traducir, ahora sí, en una transición peligrosa del Bayern de Múnich, que se iba a encargar de culminar Davies, previa asistencia de Harry Kane, con un latigazo que mandó al fondo de las mallas del arco defendido por Lunin. Al Real Madrid le quedaban 20 minutos para hacer la heroica. Rápidamente, Ancelotti decidió mover su banquillo para dar entrada a Modric y Camavinga por Kroos y Tchouaméni, respectivamente.

Tan solo dos minutos después, Fede Valverde empataba el partido con un disparo que se coló en la portería defendida por Neuer tras rebotar en Dier. Sin embargo, el VAR llamaba a Marciniak para que revisase la acción por una falta previa, bastante clara, de Nacho sobre Kimmich. En efecto, el colegiado polaco no tenía dudas y el 0-1 se mantuvo en el marcador.

Ancelotti metía a Joselu en el 82′ y no iba a acertar más. Cuando, por enésima vez, el Real Madrid parecía contra las cuerdas, en tan solo dos minutos, el Real Madrid dio la vuelta a la eliminatoria. Joselu, por partida doble, con dos goles de killer, dio la vuelta a la aliminatoria para citarse con el Borussia Dortmund en la final de Wembley. Lo del Real Madrid, en la Champions, no tiene ningún tipo de explicación.

Bayern 2-2 Real Madrid: Vinicius salva al Madrid

El Bayern de Múnich 2-2 Real Madrid nos dejó una primera mitad con varias ocasiones para ambos clubes, pero el gol de Vinicius adelantaba a los blancos en el marcador. Mientras que en la segunda mitad el Bayern conseguía adelantarse 2-1 en el marcador en tan solo 4′, pero Vinicius logró el empate en la pena máxima

Apenas llegaba al minuto de encuentro cuando el Bayern ya tuvo su primera ocasión, buena incursión de Sané en el área madridista pero el zurdazo del alemán lo terminó desviando Lunin.

Tuvo la primera Harry Kane, pero el disparo del inglés lo paro Lunin. Nueva oportunidad del Bayern, esta vez intentó sorprender Kane que vio adelantado al ucraniano, pero el disparo se le marchó muy desviado.

Y llegó el primer gol del encuentro en manos de Vinicius, el brasileño recibía un pase impresionante de Toni Kroos que lo dejaba solo ante Neuer pero Vinicius no falló y anotó.

Para la segunda mitad Llegó el empate del Bayern en manos de Sané, el alemán condujo hacia dentro del área finalizando con un disparo potente al palo corto imparable para Lunin.

Penalti a favor del Bayern, el colegiado no tuvo dudas en señalar la pena máxima debido a la zancadilla de Lucas Vázquez a Musiala, y el delantero inglés no falló la pena máxima engañando a Lunin.

Providencial Rüdiger que tocó lo justo el disparo de Kane para marcharlo desviado. Perdona Dier el 3-1, córner al segundo palo que remata solo el inglés pero su disparo se marchó directo a las manos de Lunin.

Nueva ocasión del Bayern, el Madrid está sufriendo, esta vez fue Müller que intentó el 3-1 pero el alemán no llego a rematar el balón suelto en el área y acabó en manos de Lunin.

A punto de rozar el empate Vinicius, de nuevo error de Min-Jae Kim que casi cuesta el empate para los blancos. Penalti a favor del Real Madrid, de nuevo error de Min-Jae Kim que derribaba a RodrygoVinicius no perdonó y consigue el empate de los blancos.

Bayern supera por la mínima a Arsenal y pasa a semifinales de Champions

Un único tanto de Joshua Kimmich le sirvió a FC Bayern München para vencer al Arsenal y meterse en las semifinales de la Champions League. Los de Tuchel nunca dominaron en el juego pero les superaron en inteligencia, sin tomar riesgos y aprovechando su ocasión más clara. Con Borussia Dortmund también en semis, sólo dos partidos les separan de otra final alemana en Wembley.

Después de una ida en Londres de la que FC Bayern sacó un buen resultado, todo dependía de ganar como fuera en casa al Arsenal para meterse en semifinales de Champions, tal y como hizo Borussia Dortmund el martes. Ya en el primer partido quedó en evidencia que esa superioridad en el juego y también en lo anímico que Los Bávaros habían tenido sobre los Gunners en la última década se quedó en el pasado, y con el pitido inicial de la vuelta continuó la tónica de una eliminatoria muy igualada.

La lesión de Gnabry y la sanción de Davies hizo que Thomas Tuchel reestructurase toda la banda izquierda, colocando a Mazraoui de lateral a pierna cambiada y a Guerreiro más adelantado. El resto se mantuvo igual que hace una semana y tenía sentido porque en el Emirates funcionó, pero la ilusión que muchos tenían por asediar hasta encontrar el gol se desvaneció rápidamente. El Arsenal no se amedrentó ante el escenario y Bayern, aunque a veces quiso, no logró que se sintieran inferiores ni cediéndoles el balón, porque había sensación de peligro, ni tratando de adueñarse ellos del esférico porque no tenían ideas para progresar.

Las ocasiones que en la ida Bayern pudo aprovechar, en este primer tiempo no lo hizo porque apenas tuvieron llegadas serias. Lo más cerca que estuvieron los locales de marcar fue en un centro de Mazraoui que casi se envenena tras rebotar en un defensa, y en el caso de los visitantes fue con un disparo sin oposición de Martinelli en la frontal que acabó cómodamente en las manos de Neuer. Aunque todos podían meter una marcha más, todavía nadie tenía el valor para arriesgar.

Tras el descanso, FC Bayern salió un poco más despierto y prueba de ello fueron dos palos consecutivos de Goretzka y Guerreiro. Tuchel esperaba que la inexperiencia del Arsenal pasara factura y que, siendo conservadores y esperando a que con el paso de los minutos notara su rival el desgaste, llegase el gol. Un planteamiento muy alejado de lo que suele acostumbrar el club muniqués pero que funcionó. En el minuto 63, una segunda jugada derivó en un centro de Guerreiro que Kimmich, llegando desde segunda línea, cabeceó con furia al fondo de la red.

Todas las piedras estaban en el tejado de los londinenses en la última media hora y Bayern, fiel a su plan, se limitó a intentar forzar algún error que les permitiera sentenciar el partido y la eliminatoria. Esta vez no salió a pedir de boca y no llegó el segundo tanto, pero el Arsenal nunca tuvo una oportunidad clara para el empate, llegando hasta a desesperarse en el tramo finalLos Bávaros apenas tomaron riesgos en 180 minutos y no fallar fue lo que les dio el pase a las semifinales, superando la barrera de los cuartos de final por primera vez en cuatro años.