Terminan las lluvias, pero cuatro Estados siguen con crisis de agua

Aunque el temporal del 2024 terminó, los Estados de Chihuahua, Durango, Sinaloa y Sonora enfrentan una grave escasez de agua para diversos usos. El Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) señala que entre el 23% y el 44.2% de sus territorios se encuentran en sequía extrema o severa. Jalisco, por otro lado, se recuperó tras las lluvias recientes y no enfrenta problemas de sequía tan graves como otras regiones del país.

Un estudio reciente sobre la Sustentabilidad Hídrica en México, elaborado por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, clasifica a esta región del Norte del país como “no sustentable” en términos de disponibilidad de agua. Esto pone en riesgo el suministro a largo plazo para las personas y las industrias.

Josué Sánchez Tapetillo, especialista en gestión de recursos hídricos, destacó que el riesgo se intensifica debido a la presencia de grandes industrias cárnicas y agrícolas en estos Estados, especialmente en Sonora. “Es fundamental optimizar el uso del agua y reducir el consumo tanto en la agricultura como en la industria. También es urgente controlar las fugas de agua en las ciudades y fomentar su rehúso. Es momento de pasar del discurso a la acción, algo en lo que estamos rezagados”, señaló.

Fenómeno «La Niña» entra a México con sequía y estos serán los Estados afectados

Dentro de los fenómenos climáticos presentes en México, el llamado “La Niña” es uno de los más mencionados, puesto que azotará el territorio nacional próximamente.

En estas fechas el país enfrenta el fenómeno de “El Niño”, mismo que acompaña a los frentes fríos y las ondas gélidas, pero «La Niña» es un fenómeno opuesto.

«La Niña» es un evento climático en el que las aguas superficiales del océano bajan sus temperaturas frente a las costas tropicales, lo que genera un fuerte calor.

Este calor suele causar sequías en las zonas afectadas, puesto que el agua se evapora.

Se prevé que este fenómeno ocurra en la segunda mitad de este 2024, entre julio y octubre, trayendo un otoño boreal cálido que beneficiaría las cosechas

Este fenómeno afectará a algunos estados de la zona norte del país, así como a las zonas costeras y a diversos estados del centro, pero hasta el momento las predicciones no son precisas.

Se cree que aún es muy pronto para predecir los efectos de este evento, por lo que los informes saldrán a lo largo del año.

La sequía en la Amazonia brasileña puede ser histórica y extenderse hasta enero por los efectos del fenómeno El Niño

La actual sequía en la Amazonia brasileña, que alberga la mayor reserva de agua dulce del mundo, podría convertirse en una crisis histórica y prolongarse hasta enero debido a los efectos del fenómeno El Niño, advierten fuentes oficiales brasileñas. El Centro de Monitoreo de Alertas y Desastres Naturales (Cemaden), vinculado al Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil, pronostica que los efectos de El Niño en la región serán más severos este año en comparación con las crisis de sequía experimentadas en 2015 y 2016.

A pesar de que la temporada de sequía recién comienza, la disminución de los niveles de los ríos amazónicos está afectando a la navegación, la pesca, la agricultura, el equilibrio ambiental y el suministro de agua, alimentos y combustibles en numerosos municipios. También se han reportado muertes masivas de peces, incluyendo al menos 110 delfines fluviales en el río Tefé, aparentemente causadas por la sequía, las temperaturas récord y el aumento de la acidez en los ríos.

Los expertos advierten que esta sequía podría agravarse en diciembre y enero y solo comenzar a mejorar en marzo o abril de 2024, cuando se espera que comiencen las lluvias. La combinación de la reducción de las precipitaciones estacionales con el fenómeno El Niño, que inhibe la formación de nubes, está empeorando la situación.

La sequía también ha sido exacerbada por el calentamiento del Atlántico tropical y un aumento en los incendios forestales en la Amazonia. Se prevé que algunos ríos, incluido el Amazonas, tengan un flujo inferior al promedio histórico, lo que afectaría la navegación y la pesca.

El estado de Amazonas, el más grande de la región, ya ha declarado una situación de emergencia debido a la sequía, y se estima que alrededor de 500,000 personas podrían verse afectadas por la falta de acceso a alimentos y agua potable en esta área, donde el transporte fluvial es esencial para la distribución de suministros.