El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) emitió un aviso de alerta para diversas regiones del país debido al establecimiento del monzón mexicano en el noroeste. Este fenómeno, en combinación con inestabilidad atmosférica y ondas tropicales, generará precipitaciones intensas, descargas eléctricas y posible caída de granizo desde el miércoles 15 hasta el viernes 17 de julio.
El SMN informó que los sistemas meteorológicos se fusionarán con canales de baja presión en el norte, oriente y sureste del país, así como con nubosidad asociada a un ciclón tropical en el Océano Pacífico, lo que aumentará la posibilidad de tormentas.
Para el miércoles 15 de julio, se prevén lluvias de 50 a 75 milímetros principalmente en el sureste de Sonora, el centro y suroeste de Chihuahua, el norte de Coahuila, el noroeste de Durango, así como en partes de Sinaloa, Jalisco, Colima, Michoacán, Oaxaca, Chiapas y Veracruz. Nayarit y Guerrero también experimentarán lluvias fuertes, mientras que el Valle de México, Puebla, Tabasco y la península de Yucatán tendrán chubascos dispersos.
El jueves 16 de julio, se espera que el monzón continúe afectando el norte del país, con pronósticos de lluvias muy fuertes en Sonora, Chihuahua, Coahuila y Durango. Además, se anticipa la llegada de una nueva onda tropical que podría extender las tormentas hacia Veracruz, Oaxaca y Chiapas. En los estados del occidente y centro, como Jalisco, Sinaloa, Zacatecas, Michoacán, San Luis Potosí y Tamaulipas, se esperan lluvias fuertes acumuladas de hasta 50 mm.
Para el viernes 17 de julio, las condiciones de inestabilidad climática mantendrán alerta en el noroeste, afectando nuevamente a Sonora, Chihuahua y Durango con precipitaciones muy fuertes. La divergencia en la altura y la posible presencia de un ciclón en el Pacífico generarán chubascos en el occidente, centro y sur de México, con riesgo de tormentas eléctricas y granizadas en áreas urbanas y montañosas.
Las autoridades de Protección Civil han instado a la población de las entidades afectadas a tomar precauciones ante posibles inundaciones y aumentos en los niveles de ríos y arroyos, así como a mantenerse informados sobre el desarrollo de estos fenómenos meteorológicos a través de fuentes oficiales.
