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Tijuana: Accidentes de pipas persisten a pesar de nuevas regulaciones

Tijuana: Accidentes de pipas persisten a pesar de nuevas regulaciones

El 10 de septiembre de 2025, una explosión de una pipa en el Puente de la Concordia, Iztapalapa, Ciudad de México, provocó 32 fallecimientos y más de 90 heridos, lo que resaltó la necesidad de un estricto cumplimiento de las regulaciones para el transporte de gas licuado. A pesar de los nuevos lineamientos emitidos por el Gobierno federal para la seguridad de estas unidades, los accidentes continúan, como lo evidenció un reciente volcamiento en la carretera México-Veracruz, en Tlaxcala, el 1 de julio, donde un conductor falleció y dos personas resultaron heridas.

Las regulaciones actuales establecen requisitos técnicos y operativos para el transporte de gas por parte de empresas que utilizan tractocamiones, semirremolques y autotanques. Entre las disposiciones se incluyen la obligatoriedad de portar señales visibles, como “Peligro: gas LP”, y números de contacto en caso de emergencia. Además, las unidades deben estar equipadas con extintores portátiles, sistemas de seguridad como gobernadores de velocidad y dispositivos de monitoreo para verificación del estado del gas.

Expertos en la materia subrayan que la implementación de estas disposiciones depende en gran medida de la supervisión por parte de las autoridades. Raquel Gutiérrez Nájera, investigadora de la Universidad de Guadalajara, indicó que para que las nuevas normas sean efectivas, es crucial contar con inspectores capacitados que realicen supervisiones constantes, ya que sin esto, las regulaciones pueden ser ineficaces.

Ernesto Ávalos Rolón, académico de la misma universidad, enfatizó la necesidad de auditorías periódicas a las empresas de transporte de gas, dada la peligrosidad de manejar materiales inflamables. Actualmente, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente tiene en consulta pública dos proyectos de Normas Oficiales Mexicanas que introducirán exigencias adicionales para los autotanques y el transporte de gas natural.

Desde abril, se ha establecido un periodo de prórroga de seis meses para que las empresas ajusten sus operaciones a las nuevas especificaciones de seguridad, lo que representa tanto una oportunidad para mejorar las condiciones de transporte como un reto para asegurar que la supervisión se realice de manera efectiva.