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Tlaquepaque: A un año de la tragedia buscan paz

Tlaquepaque: A un año de la tragedia buscan paz

El 19 de marzo se conmemora el primer aniversario de la masacre en San Bartolo de Berrio, en el municipio de San Felipe, Guanajuato, donde siete jóvenes fueron asesinados. Este hecho ha dejado una profunda huella en la comunidad, que continúa enfrentando las consecuencias de la violencia y el miedo. Las familias afectadas están gestionando acciones para proteger a los niños del consumo de drogas, mientras la comunidad trabaja en su recuperación.

En este contexto, se llevó a cabo una marcha por la paz, que reunió a familiares, autoridades religiosas y civiles. El recorrido, marcado por la tragedia, culminó en una misa en honor a las víctimas, cuyos nombres son recordados con dolor por todos: Luis Ángel, César Emanuel, Anael Gerardo, Mariano, Braulio Ignacio, Ángel Luis Corona y Miguel Ángel, con edades entre los 17 y 25 años.

Los jóvenes fueron atacados con armas de fuego en la plaza principal de la comunidad a altas horas de la noche. Un memorial con sus fotografías se ha erigido en el lugar, que solía ser un punto de reunión para los residentes, ahora marcado por la desolación y el temor.

La impunidad se cierne sobre este caso, tras la liberación del único detenido y la falta de avances en la investigación. La vida en San Bartolo ha cambiado drásticamente. Se han cancelado bailes públicos y festividades, y las rutinas se han visto alteradas. Sin embargo, algunos habitantes destacan el papel del sacerdote José de Jesús Pérez Negrete, quien ha brindado apoyo emocional a los afectados.

Las familias siguen buscando formas de continuar sus vidas, pese al dolor. Algunas, como Jessica, madre de Luis Ángel, expresan la dificultad de enfrentar una vida sin sus seres queridos. Reconocen que obtener justicia es complejo, ya que el temor a represalias les ha llevado a optar por la conformidad ante la falta de respuesta de las autoridades. La Fiscalía ha descartado cualquier vínculo entre las víctimas y actividades delictivas.

Aunque hubo detenciones relacionadas, la investigación no ha dado resultados concretos. La comunidad ha solicitado más apoyo del gobierno estatal, especialmente en proyectos que les permitan recuperar espacios de convivencia y brindar alternativas para los jóvenes, como talleres artísticos y deportivos.

La alcaldesa de San Felipe, Saraí Lepe, ha confirmado que se están planificando acciones para remodelar el jardín principal, renombrándolo como «Plaza de la Paz» en honor a las víctimas. A su vez, participa la Comisión Estatal de Atención a Víctimas en el proceso.

La Secretaría de Educación de Guanajuato también está apoyando a la comunidad a través de programas en escuelas locales, incluyendo formación en primeros auxilios psicológicos y estrategias dirigidas a prevenir la violencia en el entorno escolar. Estas iniciativas están destinadas a fortalecer la cohesión social y brindar recursos a los estudiantes y sus familias.