Trabajadores de la central nuclear de Laguna Verde, única en el país, han alertado a la Agencia Internacional de la Energía sobre una crisis laboral y operativa que afecta a la planta. A través de una misiva, enviada el 6 de mayo, destacan que la situación es producto de la reforma al artículo 127 de la Constitución.
El documento resalta que los cambios en la normativa generan una «vulnerabilidad crítica» para la seguridad nuclear y la estabilidad operativa, lo que contraviene normas internacionales sobre gestión de recursos humanos. Según los empleados, los límites en las remuneraciones y pensiones desmotivan al personal, especialmente ante recortes salariales antes de la jubilación.
Los trabajadores argumentan que esta medida ignora los altos niveles de responsabilidad y riesgo asociados al trabajo en una central nuclear. La misiva también señala que los límites salariales afectan la «defensa en profundidad» de la planta, lo que podría desencadenar una pérdida de talento debido a la falta de formación especializada.
Adicionalmente, se menciona que la incertidumbre económica provoca una capacidad reducida para detectar anomalías en el sistema, aumentando el riesgo de errores humanos. También se denuncia una ruptura en los programas de transferencia de conocimientos entre expertos en activo y jubilados.
Por otro lado, el Congreso de la Unión aprobó en marzo una reforma para eliminar las «pensiones doradas» de altos funcionarios en varios organismos públicos, estableciendo un monto máximo de 70 mil pesos mensuales para las nuevas pensiones. Esta medida busca reducir las pensiones consideradas «exorbitantes», mayormente por encima de los 100 mil pesos.
