Israel y Líbano han acordado extender el alto el fuego por tres semanas, según lo anunció el presidente de Estados Unidos. Esta decisión se produce tras una reunión en la Casa Blanca con los embajadores de ambos países.
El acuerdo prolonga la tregua inicial establecida el 16 de abril, que tenía un periodo de diez días para cesar los ataques israelíes en el sur del Líbano. Ambas naciones buscan avanzar hacia un acuerdo de paz definitivo.
El presidente Trump se reunió en el Despacho Oval con los embajadores Yechiel Leiter y Nada Hamadeh para discutir el progreso de las negociaciones. En su mensaje, destacó la colaboración de Estados Unidos para ayudar a Líbano a protegerse de Hezbolá.
El presidente también mencionó su intención de invitar próximamente al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y al presidente libanés Joseph Aoun a la Casa Blanca. Esta es la segunda ronda de contactos tras las negociaciones del 14 de abril en el Departamento de Estado, marcando la primera reunión de alto nivel entre ambos países desde 1993.
El conflicto se intensificó tras el inicio de la guerra contra Irán, lanzada por Estados Unidos e Israel, lo que llevó a una ofensiva israelí contra Hezbolá en el territorio libanés, resultando en más de 2,300 muertos y un millón de desplazados.
Hizbulá, que no participa en las conversaciones de paz, es aliado de Irán y ha sido responsable de numerosos ataques desde el Líbano hacia Israel. El Gobierno libanés ha desestimado la posibilidad de que Irán actúe como mediador en esta situación, prefiriendo mantener negociaciones directas con Israel.
