El gobierno de Venezuela y la oposición han alcanzado un acuerdo para la renovación de todos los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Este pacto se enmarca dentro de un ciclo de diálogo facilitado por Estados Unidos, en un contexto de transición política en el país sudamericano.
La jefa de la delegación opositora, Dinorah Figuera, anunció que se activará un proceso de selección para designar a los nuevos jueces del TSJ, una medida que busca responder a las críticas sobre la parcialidad del tribunal hacia el gobierno. Esta renovación implicará una reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo, aumentando el número de magistrados de 20 a 32.
Los representantes de ambas partes han acordado también ampliar el comité de postulaciones judiciales y establecer un consejo encargado de evaluar las credenciales de los postulantes, garantizando así el cumplimiento de la normativa constitucional relevante. El cronograma de ejecución de estos acuerdos iniciará este mes de agosto, con una serie de acciones concretas bajo un esquema de trabajo continuo.
Este acuerdo sigue a la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en un incidente militar en Caracas, que ha desencadenado una serie de reformas institucionales por parte de la administración interina de Delcy Rodríguez. La primera fase del diálogo comenzó el 6 de agosto, con Jorge Rodríguez liderando la delegación oficial.
Ambas delegaciones han suscrito principios esenciales como el respeto a la soberanía nacional, la negociación de buena fe y el reconocimiento mutuo, en un esfuerzo por encontrar soluciones políticas y democráticas a la crisis que enfrenta Venezuela. Se comprometieron a garantizar la igualdad política en la mesa de negociación y a informar a la población sobre los avances en el proceso de diálogo.
