La Fiscalía de Sinaloa aseguró que el vicefiscal Dámaso Castro continuará en su cargo, a pesar de las recientes acusaciones de narcotráfico y posesión de armas emitidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El organismo aclaró que el funcionario actuará en pleno ejercicio de sus atribuciones.
En un comunicado, la Fiscalía General del Estado de Sinaloa confirmó que Castro atenderá cualquier requerimiento de la autoridad correspondiente, siempre en estricto apego al marco legal. Esta declaración se produce tras un pedido estadounidense que solicita la detención urgente de diez funcionarios sinaloenses, incluido el gobernador Rubén Rocha Moya, por su supuesta colaboración con el Cártel de Sinaloa en el tráfico de drogas hacia EE. UU.
El Gobierno mexicano precisó que esta solicitud no es una extradición ordinaria y que carece de elementos probatorios que justifiquen su urgencia. Algunos de los acusados, como el gobernador y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendivil, han solicitado licencias temporales mientras la Fiscalía General de la República investiga.
Sin embargo, otros altos funcionarios, incluidos Castro e incluso el senador Enrique Inzunza, permanecerán en sus puestos a pesar de los señalamientos. Todos han negado las acusaciones, que generan una fuerte controversia política en México debido a sus posibles repercusiones en la relación bilateral con Estados Unidos.
