Diez funcionarios y exfuncionarios en Sinaloa están siendo acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por supuestos vínculos con «Los Chapitos», una célula del cártel de Sinaloa. Entre ellos, destaca la figura de Dámaso Castro Zaavedra, quien se desempeña como vicefiscal general del estado y continúa en funciones.
Castro Zaavedra enfrenta acusaciones de recibir sobornos de «Los Chapitos» y de proteger a sus integrantes. Su cargo lo posiciona como el segundo más alto dentro de la Fiscalía General del Estado. Recientemente, fue responsable de la investigación del asesinato de Héctor Melesio Cuén, exrector de la Universidad de Sinaloa, ocurrido en julio de 2024.
La Fiscalía General, encabezada anteriormente por Sara Bruna Quiñones, esclareció que Cuén fue asaltado en Culiacán y murió tras un tiroteo ocurrido al resistirse. Sin embargo, versiones posteriores indican que Cuén fue asesinado durante una reunión directamente relacionada con la entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a las autoridades estadounidenses.
La salida de Quiñones del cargo coincidió con el avance en la investigación, dejando a Castro Zaavedra como encargado de despacho. La Fiscalía de Sinaloa ha comunicado que el vicefiscal atenderá cualquier requerimiento de las autoridades competentes, asegurando que actúa en estricto apego al marco legal.
Asimismo, la dependencia señala que el artículo 135 de la Constitución establece requisitos específicos para el inicio de acciones legales contra servidores públicos, excluyendo el cargo de vicefiscal general. Según la Ley Orgánica de la Fiscalía, la estructura interna no otorga inmunidad especial a las vicefiscalías. Castro Zaavedra continúa ejerciendo plenamente sus atribuciones en el cargo.
