Cientos de fieles católicos llevaron a cabo marchas simultáneas en León, Irapuato y Celaya, el pasado sábado, para manifestar su oposición a las iniciativas de despenalización del aborto en el Congreso del Estado de Guanajuato. Las movilizaciones fueron organizadas por las diócesis de las tres localidades en colaboración con diversos colectivos civiles.
En León, se estima que más de cinco mil personas participaron en la marcha, que comenzó en el Arco de la Calzada y finalizó en el Centro Histórico, donde se realizó un minuto de silencio en memoria de los no nacidos y de las madres buscadoras presentes. El obispo auxiliar Ramón Orozco Muñoz lideró el evento, enfatizando la importancia de respetar la vida desde la concepción.
En Irapuato, un contingente de aproximadamente mil 500 asistentes partió del Parque Irekua hacia la Plaza de los Fundadores, bajo la guía del obispo emérito José de Jesús Martínez Zepeda. Durante el evento, se hizo un llamado a la acción pastoral para apoyar a las madres en situación de vulnerabilidad.
La marcha en Celaya concluyó en el Jardín Principal, donde se emitió un pronunciamiento unificado. Rodrigo Iván Cortés del Frente Nacional por la Familia criticó las iniciativas del Congreso al considerarlas una agresión a la dignidad humana. En las tres ciudades, los oradores demandaron al Ejecutivo, Legislativo y Judicial el compromiso de proteger la vida desde la concepción y garantizar alternativas reales para las mujeres en situaciones difíciles.
Las movilizaciones reflejaron el apoyo de familias, jóvenes y representantes de más de 15 municipios en el estado, quienes expresaron su solidaridad y demanda de protección a la vida.










