Señalan residencia de $10 millones atribuida a Ludovico Mata

Ludovico Mata residencia

GUANAJUATO, GTO.– Una residencia atribuida a Manuel Ludovico Mata Vega, actual presidente del Consejo Directivo del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (SIMAPAG), fue valuada en aproximadamente 10 millones de pesos, de acuerdo con una investigación publicada por Contacto Noticias.

La publicación señala que el inmueble habría sido construido en Guanajuato capital y atribuye la estimación de su valor comercial a un perito valuador. La cifra, sin embargo, corresponde a una estimación de mercado presentada por dicho medio y no acredita por sí misma el costo de construcción, la fecha de adquisición ni el origen de los recursos utilizados.

Mata Vega ocupa actualmente la presidencia del Consejo Directivo del SIMAPAG, cargo que asumió en mayo de 2026. El propio organismo lo identifica oficialmente como su consejero presidente. SIMAPAG

Antes de incorporarse al organismo operador de agua, Mata desarrolló una trayectoria de varios años dentro de la administración municipal de Guanajuato. Documentación oficial lo identifica como coordinador general de Administración y acredita que ocupaba ese puesto desde octubre de 2021. Oficialia Partes

Investigación cuestiona origen de recursos

Contacto Noticias plantea interrogantes sobre la relación entre el valor estimado de la propiedad y los ingresos públicos que Mata habría percibido durante su trayectoria en el gobierno municipal.

El señalamiento requiere distinguir entre valor comercial, costo de construcción y patrimonio personal, pues no son conceptos equivalentes. Tampoco es posible concluir únicamente mediante una comparación salarial cuál fue el origen de los recursos utilizados para adquirir o construir un inmueble.

La investigación periodística sostiene que ha solicitado conocer la declaración patrimonial de Mata y que también buscó entrevistarlo para obtener su postura sobre los cuestionamientos planteados, sin recibir respuesta hasta el cierre de su publicación.

Ludovico Mata llegó al SIMAPAG en 2026

Mata fue elegido integrante del Consejo Directivo del SIMAPAG en abril de 2026 y posteriormente designado presidente del organismo. PortalGuanajuato.MX

Su designación estuvo acompañada de cuestionamientos públicos. El diputado local Juan Carlos Romero Hicks cuestionó el proceso de renovación del Consejo y posteriormente manifestó dudas respecto al perfil y experiencia de Mata en materia hídrica. Esas declaraciones corresponden a la postura del legislador y no constituyen determinaciones administrativas o judiciales contra el funcionario. PortalGuanajuato.MX

La publicación de Contacto Noticias también vincula sus cuestionamientos patrimoniales con observaciones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación al municipio en diferentes ejercicios.

Sin embargo, para establecer alguna responsabilidad individual sería necesario acreditar documentalmente que una observación corresponde directamente a actos realizados por Mata y, posteriormente, que la autoridad competente determine la existencia de una irregularidad.

Hasta contar con esas determinaciones, los cuestionamientos sobre el inmueble y su patrimonio deben mantenerse en el terreno de los señalamientos y preguntas de interés público, no presentarse como enriquecimiento ilícito comprobado.

El presunto entramado notarial y bancario en Cervera: El papel fiduciario de Banco del Bajío bajo investigación

Por Rosario Martínez de la Vega | Investigación Especial

Una indagatoria judicial apunta a posibles irregularidades entre fedatario público y la división fiduciaria de la entidad financiera en el caso de la Central de Abastos de Guanajuato, señalando el presunto uso de firmas apócrifas para fabricar contratos, cartas de instrucción y recibos de pago con una triangulación de pasivos millonarios.

GUANAJUATO, Gto. Lo que nació como un proyecto de alto impacto social para edificar la Central de Abastos de Guanajuato, hoy es objeto de una investigación por presuntas irregularidades patrimoniales, financieras y notariales. Las autoridades analizan una serie de movimientos mediante los cuales un predio de más de 27 mil metros cuadrados en Cervera adquirido originalmente al municipio de Guanajuato habría modificado su estructura de propiedad. En este proceso, se indaga la participación operativa de Banco del Bajío y si los esquemas utilizados afectaron el desarrollo del proyecto original.

Las recientes revisiones judiciales buscan esclarecer las condiciones bajo las cuales se dio la salida de los socios fundadores, así como determinar el grado de responsabilidad corporativa de Banco del Bajío. La investigación se centra en evaluar si la actuación de la institución bancaria y del notario público, influyó en que el patrimonio social terminara fragmentado, reestructurado y, presuntamente, revendido en una fracción al propio Gobierno del Estado para la construcción del libramiento a Cervera.

La arquitectura del fideicomiso y la concentración del control

El proyecto se formalizó mediante la constitución de un fideicomiso administrado por Banco del Bajío. Concebido inicialmente bajo una distribución equitativa entre los tres socios fundadores para impulsar la Central de Abastos de Guanajuato, A.C., la estructura del contrato habría mutado gradualmente hacia un esquema de opacidad fiduciaria.

A través de diversos instrumentos públicos, se investiga cómo se alteró paulatinamente el control financiero y operativo del proyecto mediante las siguientes acciones clave:

  • Adquisición y apalancamiento inicial: Tras concretarse la compra del terreno en Cervera al Municipio, el inmueble fue gravado de inmediato con un crédito hipotecario, lo que obligó de manera solidaria a los socios.
  • Aportación al fideicomiso: Finalmente, se consumó la integración formal del predio al fideicomiso de la institución bancaria y se estableció un Comité Técnico para su manejo.
  • Reestructuración de beneficios: Se modificó la estructura original del acuerdo de manera presuntamente desproporcionada, para canalizar los beneficios derivados del negocio a favor de uno de los socios.

La presunta cesión irregular: Exclusión y control

El equilibrio de la sociedad se habría roto mediante una supuesta cesión de derechos, cuya autenticidad actualmente está bajo investigación. A través de este presunto mecanismo irregular, se ejecutó la exclusión de dos de los socios fundadores para concentrar los beneficios y el control en un solo socio.

La investigación señala que esta maniobra incluyó la presunta falsificación de cartas de instrucción dirigidas al fideicomiso. El proceso avanzó y se materializó debido a que, de acuerdo con los señalamientos, ni el Banco del Bajío en su calidad de fiduciario ni el notario público involucrado habrían exigido la ratificación de las firmas, omitiendo los protocolos de verificación elementales. Sin este filtro legal, la exclusión de los afectados fue dada por válida, dejando el control total del patrimonio a merced de una sola parte.

El Banco del Bajío ante los tribunales: Omisión fiduciaria y documentos cuestionados

El proceso de pérdida patrimonial habría culminado con la extinción irregular del fideicomiso y una dación en pago. Según los alegatos, esta operación se formalizó ante notario público a partir de cartas de instrucción cuya autenticidad está actualmente bajo investigación judicial. La maniobra se consolidó meses después con la venta de las primeras fracciones a una empresa de terceros, hecho que detonó la notificación del despojo a los socios afectados.

Al escalar el caso a los tribunales, la demanda interpuesta y la carpeta de investigación en el Ministerio Público contra Banco del Bajío, señala presuntas omisiones y fallas de control institucional por parte de la fiduciaria:

  • Contradicciones en la carta de instrucción: El notario involucrado ha argumentado que actuó bajo una supuesta cesión de derechos y carta de instrucción emitida por el Comité Técnico (socios integrantes), sin embargo, nunca verificó y ratificó la firma de los dos socios afectados, además el expediente presentado por el notario difiere sustancialmente del expediente presentado por el propio Banco del Bajío. Este choque de versiones dejaría al descubierto presuntas manipulaciones en el proceso de extinción del fideicomiso.
  • Convalidación de firmas en litigio: Se señala que la defensa legal del banco contestó la demanda dando por válidos documentos que forman parte de la investigación por contener firmas presuntamente apócrifas. Se cuestiona que, en lugar de actuar como un fiduciario diligente en la protección de los bienes en custodia, la institución bancaria convalidó la extinción del fideicomiso basándose en documentación cuestionada y omitiendo la verificación de las firmas reglamentarias.

El presunto patrón de irregularidades y fallas estructurales Este expediente se suma a otros cuestionamientos judiciales y regulatorios que enfrenta Banco del Bajío por presuntas anomalías fiduciarias y posibles omisiones en sus controles internos. Se investiga si la institución bancaria, en su rol de custodio y garante de la fe mercantil, habría incurrido en negligencia al presuntamente avalar la pérdida de un terreno millonario mediante instrumentos señalados como viciados y firmas bajo escrutinio por presunta falsificación.

Señalamientos apuntan a que la entidad bancaria estaría vinculada a la parálisis de desarrollos inmobiliarios de alto valor debido a posibles irregularidades, lo que ha generado acusaciones de un presunto patrón en la administración de fideicomisos. Un caso paralelo que se cita en las investigaciones es el expediente La Encantada, el cual expondría presuntas fallas estructurales de su División Fiduciaria.

De acuerdo con las indagatorias, el caso de la Central de Abastos de Guanajuato trasciende la disputa entre particulares; representaría un presunto modus operandi donde áreas de la banca privada en este caso apuntando a Banco del Bajío y la fe pública notarial habrían operado en conjunto para facilitar un presunto despojo a los dueños originales y mercantilizar suelo de origen público.

Con los procesos judiciales en curso y a la espera de un fallo, las partes afectadas exigen medidas contundentes: una auditoría urgente a la Notaría No. 65 de León y la intervención de autoridades financieras y penales para determinar las responsabilidades de Banco del Bajío y esclarecer si la confianza fiduciaria fue vulnerada y utilizada como instrumento para el presunto despojo patrimonial.

 

Martin Cano y el Sindicato de Salud mienten: Las Cifras No.

Por Rosario Martínez de la Vega, periodista de investigación:
GUANAJUATO, Gto. — Bajo la bandera de la “defensa del trabajador” y la denuncia del “terror laboral”, la dirigencia de la Sección 37 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) encabezada por José Martín Cano Martínez, sostiene un discurso de persecución administrativa en el Instituto de Salud Pública del Estado de Guanajuato (ISAPEG). El sindicato acusa que más de 282 actas administrativas levantadas desde septiembre de 2024 constituyen una “violencia jurídica” deliberada. Sin embargo, detrás de las estridentes protestas y los calificativos alarmistas, las evidencias numéricas y los registros de fiscalización sugieren una maniobra con trasfondo político más que un verdadero compromiso con los derechos laborales.
La narrativa de la cúpula sindical intenta instalar la noción de un acoso sistemático. No obstante, al contrastar las afirmaciones gremiales con la contabilidad oficial y el comportamiento de las bajas institucionales, el argumento del “pánico administrativo” se desmorona. Lejos de registrar un incremento arbitrario de expedientes para castigar la disidencia o amedrentar a la base, los datos del ISAPEG muestran un descenso sostenido en la apertura de actas: 208 en 2024, 179 en 2025 y 129 en 2026 —un descenso del 14% que desarma el relato de la escalada represiva—. La exageración sindical omite deliberadamente la naturaleza de las rescisiones de contrato ejecutadas por el sector salud. De las bajas registradas por el instituto, únicamente 30 corresponden a rescisiones por causas graves como hostigamiento y acoso sexual o faltas éticas severas, conductas que la representación gremial ha preferido enmarcar bajo el manto de la «persecución» con tal de preservar cotos de impunidad y rentabilidad política ante su dirigencia. El filtro de la Secretaría de la Honestidad: denuncias infladas y sanciones mínimas El sesgo entre la retórica de la cúpula y la realidad jurídica se vuelve aún más explícito en el terreno de la fiscalización estatal. Las cifras obtenidas a través de la solicitud de información 111100500231326 de la Secretaría de la Honestidad —instancia encargada de evaluar y sustanciar las faltas administrativas en la función pública— exponen una marcada brecha entre el volumen de señalamientos mediáticos y la sustentación formal de las quejas. En el periodo comprendido entre septiembre de 2024 y julio de 2026, la Secretaría de la Honestidad procesó un alto flujo de denuncias a nivel general, la inmensa mayoría de las cuales fueron desechadas o archivadas por falta de elementos probatorios:

En el caso específico de la Secretaría de Salud e ISAPEG, el panorama es todavía más contundente: en casi dos años, únicamente se formalizaron 17 quejas ante el órgano de control (2 en 2024, 13 en 2025 y 2 en 2026), de las cuales solo 4 derivaron en una sanción firme. La diferencia entre la retórica del «terrorismo patronal» impulsada por la cúpula del SNTSA y las 4 sanciones acreditadas revela un uso político de la denuncia pública, diseñado para presionar a la autoridad y negociar prebendas antes que para litigar violaciones reales a la ley laboral. El costo de las bajas y el cálculo político Por otra parte, los datos de la Unidad de Transparencia (UTAPE) reportan que el ISAPEG acumuló 1,357 bajas laborales en el mismo periodo de análisis (septiembre de 2024 a julio de 2026). De este universo, 129 correspondieron a rescisiones de contrato. Si bien la liquidación y término de relaciones laborales representa un costo significativo para el erario estatal, la lectura que el sindicato hace de este fenómeno pasa por alto que la rotación y el término de contratos temporales o justificables forman parte de la dinámica operativa de un sistema de salud con miles de empleados. Convertir cada baja justificada o cada procedimiento sancionador contra el acoso en una bandera de «injusticia» responde a una estrategia de desgaste político. Al sobredimensionar las cifras y tildar de “violencia jurídica” la aplicación de controles administrativos previstos en la ley, la dirigencia de la Sección 37 del SNTSA instrumentaliza el malestar laboral de la base para posicionarse en la coyuntura política regional. La evidencia documental contrapone el discurso del pánico con la realidad de las cifras: un volumen marginal de sanciones sustanciales, una disminución en la emisión de actas y el encubrimiento de faltas graves bajo el pretexto de la persecución sindical.