Líderes migrantes de Guanajuato, residentes en Estados Unidos, han emitido su opinión sobre la iniciativa propuesta por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum. Esta iniciativa sugiere que los aspirantes a la Presidencia, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deben renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de postularse.
Divididos en su postura, algunos migrantes expresan que esta medida infringe sus derechos políticos, mientras que otros la interpretan como un signo de lealtad hacia México. Desde la Presidencia de la República, se argumenta que la reforma busca armonizar artículos de la Constitución sin limitar derechos.
La diputada local Yesenia Rojas, presidenta del club migrante “Zapote de Pénjamo”, critica la propuesta por considerar que restringe los derechos político-electorales de la población migrante. Rojas presentó un punto de acuerdo instando a que las comunidades mexicanas en el exterior sean consultadas. Informó que el 1 de septiembre comenzó el registro para la Lista Nominal de Electores en el Extranjero, y califica la iniciativa como contradictoria.
Rojas señala que se les permite votar, pero a su vez se les indica que no pueden ser votados. Cuestiona por qué los migrantes deben demostrar continuamente su identidad mexicana, a pesar de su contribución al país a través de remesas. La diputada también advierte sobre la creciente criminalización y discriminación que enfrenta la migración a nivel mundial.
El punto de acuerdo busca que el Congreso de la Unión realice un Parlamento Abierto enfocado en derechos humanos, donde participen mexicanos con doble nacionalidad, organizaciones migrantes y especialistas en derecho constitucional. Este espacio debería permitir la discusión de opciones y preocupaciones sobre la reforma.
Ángel Calderón Paniagua, subsecretario de Asistencia Integral al Migrante en la administración de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, opina que el lugar de nacimiento no determina la honestidad de los candidatos. Critica el enfoque más restrictivo de los nuevos gobiernos, señalando que la criminalización de la migración en Estados Unidos debería ser evitada en México.
Martha Esquivel, lideresa migrante en California, defiende que la medida no es una restricción de derechos, sino una disposición necesaria para ciertos cargos públicos debido a la naturaleza de dichos puestos. Esquivel menciona que existe un marco normativo que exige renunciar a la doble nacionalidad para ciertos cargos diplomáticos.
José Luis Arzola, guanajuatense con doble nacionalidad, también reconoce la posibilidad de conflicto de intereses, sugiriendo que restricciones deben aplicarse, especialmente para puestos de gran responsabilidad, como la Presidencia. Sin embargo, enfatiza que no se debe generalizar esta limitación, dado que hay experiencias positivas de migrantes en roles locales.