La maternidad y el liderazgo empresarial presentan un desafío significativo en México, donde las madres emprendedoras y directivas enfrentan una carga desigualmente distribuida entre cuidados y responsabilidades laborales. Este escenario se hizo evidente en conversaciones recientes, donde se destacó la importancia de la corresponsabilidad para equilibrar la crianza y el desarrollo profesional.
Expertas entrevistadas señalaron que ser madre y tener una carrera requiere una planificación cuidadosa y apoyo constante. Según Heidi Osuna, socia directora de Enkoll, la maternidad empresarial no solo implica decisiones importantes, sino también asumir responsabilidades que, en gran medida, siguen recayendo sobre las mujeres.
Osuna enfatizó que tres de cada cuatro emprendedoras son madres, aguardando una realidad que incluye múltiples responsabilidades cotidianas. Indicó que el 65% de ellas se ocupa directamente de sus hijos, en contraste con el comportamiento de muchos hombres, quienes tienden a delegar estos cuidados.
La disparidad se manifiesta también en términos de tiempo. Las mujeres dedican alrededor de 29 horas semanales a trabajo no remunerado, mientras que los hombres solo aportan 12 horas, lo que se traduce en una carga comparable a una media jornada laboral adicional para las mujeres.
Osuna, reconocida entre las 100 mujeres más poderosas de México por Forbes, sostuvo que a pesar de la dificultad, es posible equilibrar estas dos facetas de la vida, dependiendo de las herramientas y redes de apoyo a disposición. La mayoría de estas ayudas proviene de otras mujeres.
Tai Cornejo, cofundadora de la agencia Impress, añadió que uno de los mayores retos es encontrar un equilibrio entre el trabajo y la maternidad sin sentir culpa. Subrayó el impacto emocional de ser madre, que exige disponibilidad constante y acompañamiento para los hijos.
Además, se coincidió en la necesidad de que tanto madres como padres se involucren en la crianza y en los asuntos del hogar, rompiendo con la idea de que la responsabilidad recae únicamente en las mujeres. Osuna propuso que la flexibilidad laboral podría contribuir al desarrollo profesional de las mujeres y mitigar la ausencia en la vida de sus hijos.
Mariel Duayhe, directora de MDS Sports Management, aportó una perspectiva sobre la maternidad homoparental, destacando la necesidad de una gran organización para gestionar las responsabilidades entre dos madres. Afirmó que la crianza en un entorno de apoyo mutuo no solo es viable, sino deseable.
Duayhe también observó un avance en la aceptación de familias homoparentales en México, aunque subrayó que el país sigue siendo conservador en este aspecto. Resaltó la importancia de visibilizar estas experiencias para abrir paso a más familias no tradicionales.
Coincidiendo con sus compañeras, Duayhe concluyó que el verdadero desafío radica no en elegir entre maternidad y liderazgo, sino en transformar las condiciones laborales y sociales que afectan esta combinación. Se postula la necesidad de empresas más flexibles y un sistema de cuidados que reconozca el trabajo no remunerado que sustenta tanto los hogares como la economía.
