La Dirección de Fiscalización del gobierno municipal de Irapuato detuvo la realización de cinco fiestas clandestinas y suspendió una más durante el fin de semana. Estas acciones se llevaron a cabo en varias colonias de la ciudad, donde se detectó la participación de menores de edad y la venta de alcohol sin procedencia comprobada. Las autoridades locales alertan que estos eventos suponen un riesgo elevado, ya que pueden dar lugar a episodios de violencia y poner en peligro la seguridad de los asistentes. La Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Irapuato (JAPAMI) también se mantiene vigilante ante la posibilidad de afectar la calidad de vida de los vecinos de las zonas donde se desarrollan este tipo de actividades.
