El exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, se encontró en el centro de una manifestación que culminó en el vandalismo de su vehículo, un hecho que subraya las tensiones sociales en el contexto de la política local. Durante su trayecto hacia el Estadio Ciudad de México, fue interceptado por un grupo de manifestantes que, en protesta por su gestión y en conmemoración del activista Samir Flores, vandalizaron su camioneta con eslóganes en aerosol.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran cómo la camioneta de Blanco fue objeto de agresiones por parte de encapuchados, quienes plasmaron un símbolo de anarquía y la frase “FIFA 60”. Esta situación se produjo en medio de una manifestación organizada por la Asamblea Antimundialista, bajo el lema «Reta AntiFIFA», que busca cuestionar la influencia de eventos deportivos en temas sociales y políticos.
Durante el incidente, un grupo de manifestantes, portando camisetas de la selección nacional, se acercó para protestar de manera directa, incluso lanzándole consignas como «¡Samir vive!» en alusión a Flores, asesinado en 2019. La tensión se intensificó cuando uno de los acompañantes de Blanco intentó salir del vehículo ante la situación, lo que llevó al exfutbolista a intervenir para calmar los ánimos.
Este tipo de enfrentamientos se inscriben en un contexto más amplio de descontento social, donde la figura de Cuauhtémoc Blanco ha sido fuente de controversia y críticas relacionadas con su administración. La situación resalta no solo un dilema político en Morelos, sino también una creciente necesidad de diálogo y reconciliación en la esfera pública sobre temas críticos que afectan a la ciudadanía y su percepción del gobierno.
