La reciente detención de Justo Aurelio «N», un empresario vinculado a actividades delictivas del Cártel del Noreste, ha levantado preocupaciones sobre la permanencia de Rutilio Escandón, exgobernador de Chiapas, como cónsul en Miami. Este incidente podría desencadenar una revisión de su representación diplomática, justo en un momento en que el gobierno de Estados Unidos está evaluando la estructura consular mexicana en su territorio.
La acción, llevada a cabo por autoridades de seguridad, resultó en la captura de Aurelio en Mérida, Yucatán, donde también se confiscó un notable número de bienes valorados en más de 145 millones de pesos. Se destaca que el detenido tiene conexiones con varias farmacéuticas en Chiapas, lo que lo vincula indirectamente con el estado, especialmente dado que algunas de estas empresas han sido proveedoras del gobierno estatal durante la administración de Escandón.
Este contexto ha generado inquietud en la Cancillería mexicana, ya que el exgobernador asumió su cargo en diciembre de 2024 sin haber pasado por un proceso de ratificación en el Senado, lo que lo convierte en un cónsul particularmente vulnerable. A medida que se rumorea una posible reestructuración de la red consular mexicana por parte del gobierno estadounidense, el futuro de Escandón en Miami se vuelve incierto.
Además, aunque hasta la fecha no ha habido investigaciones formales en su contra, dentro de la administración se reconocen las complicaciones que este nuevo episodio supone para su situación como representante diplomático. La atención sobre Escandón podría influir en las políticas de diplomacia y cooperación bilateral entre México y Estados Unidos, en un clima en el que la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado toman un papel destacado.
