León.- Padres y madres de familia han llegado al hotel Real de Minas, ubicado en la colonia San Miguel, para esperar a sus hijos durante la segunda aplicación del Examen de Control Presencial de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Esta situación surge tras las controversias generadas por la primera aplicación en línea del examen.
Algunos familiares consideran que esta nueva prueba representa una injusticia que podría afectar la continuidad de sus hijos en la universidad. Sin embargo, otros ven en ello una segunda oportunidad para que alcancen los puntajes necesarios.
La controversia anterior se originó tras la implementación de la prueba en línea, que presentó inconsistencias, lo que alimentó la desconfianza en los resultados. Para aliviar estas inquietudes, se habilitaron cuatro sedes para la reaplicación del examen, que abarcan Oaxaca, Tijuana, la Ciudad de México y León, donde se esperaba la asistencia de 2,777 aspirantes.
Durante el primer turno del segundo día, la asistencia fue del 64.86%, con 454 de 700 estudiantes presentándose. Este porcentaje es similar al registrado en la primera aplicación, donde solamente 501 de los 736 aspirantes se presentaron.
Entre los asistentes se encuentra Gabriela Aguilar, quien viajó desde Querétaro con su hijo para su tercer intento de ingreso en la carrera de órtesis y prótesis. A pesar del gasto involucrado, considera esta aplicación como una oportunidad para ver si su hijo logra ingresar a la universidad, especialmente tras haber llegado muy cerca del puntaje el año anterior.
Por su parte, Angélica Aguilera llegó desde Guadalajara acompañando a su hijo, quien también aspiraba a una nueva oportunidad tras no alcanzar el puntaje requerido en el examen anterior en línea. Ella lo ve como un esfuerzo de apoyo familiar.
Rosario Zacarías, que llegó desde Morelia, Michoacán, señaló que esta nueva aplicación ha significado un esfuerzo tanto económico como moral para su familia, ya que su hija tuvo que volver a presentar el examen tras haber pasado la primera prueba, lo que generó estrés y expectativa.
Las circunstancias en torno a esta aplicación del examen subrayan la importancia que tiene la educación superior para los jóvenes leoneses y su familia.
