La Secretaría de Cultura de Guanajuato, encabezada por Lizeth Galván Cortés, ha entregado tres pinturas restauradas en el Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco, con una inversión superior a 1.3 millones de pesos. Este esfuerzo forma parte de un programa estatal de restauración del patrimonio cultural histórico que, en total, ha movilizado 9.6 millones de pesos en colaboración con Guanajuato Patrimonio de la Humanidad A.C.
Las obras restauradas, que forman parte del conjunto pictórico de la Capilla del Rosario, incluyen “Dios te salve María” y “Santa María madre de Dios”, las cuales presentaban un significativo deterioro, así como “El obispo de Michoacán”, que recibió acciones de conservación preventiva. La intervención, que duró aproximadamente seis meses, fue llevada a cabo por el restaurador Mateo Trueba Morales.
Durante el evento, Galván Cortés subrayó la importancia de cuidar el patrimonio cultural como un componente esencial de la identidad y la vida comunitaria en Guanajuato. El Santuario, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2008, es reconocido como un ejemplo del Barroco mexicano y el intercambio cultural entre Europa y América Latina.
El presupuesto destinado al programa de restauración implica un compromiso por parte del Gobierno de la Gente para preservar estos bienes culturales y asegurar su accesibilidad para futuras generaciones. Las intervenciones específicas en las obras incluyeron limpieza, fijación y reintegración cromática, entre otras técnicas, logrando restaurar un 75% de la originalidad en una de las piezas.
La restauración se realizó en coordinación con diversas instituciones, incluyendo el Centro INAH Guanajuato y asociaciones civiles de la comunidad de Atotonilco, reflejando la necesidad de colaboración para mantener el patrimonio en condiciones óptimas. La Secretaría de Cultura también destacó la relevancia de trabajar en conjunto con la Secretaría del Nuevo Comienzo y otras entidades para avanzar en la conservacion de la historia y cultura.
El Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco, además de su valor arquitectónico y decorativo, es emblemático por su conexión con momentos cruciales de la historia de México, particularmente el proceso de Independencia. La restauración de estas pinturas no solo representa un paso hacia la recuperación del arte, sino también un esfuerzo por mantener viva la memoria histórica de Guanajuato.
