Una fábrica clandestina de cigarrillos fue desmantelada en Huixquilucan, Estado de México, durante un operativo realizado por autoridades federales. En la acción, se decomisaron 60 toneladas de producto ilegal y se detuvieron a tres hombres, de los cuales dos son de nacionalidad extranjera, según informó el Gabinete de Seguridad.
El cateo tuvo lugar en un inmueble que, según investigaciones preliminares, se utilizaba para la fabricación y distribución de cigarrillos ilegales. Durante el operativo, las fuerzas de seguridad aseguraron más de dos millones de cigarros, 102 mil cajetillas, cuatro máquinas para su elaboración, así como tabaco, filtros y otros materiales relacionados con la producción y empaquetado del producto. También se decomisaron dos vehículos, y el lugar quedó bajo la custodia de las autoridades.
Los detenidos, de 46, 49 y 60 años, fueron puestos a disposición del Ministerio Público, que definirá su situación jurídica. Este operativo se enmarca en las acciones del poder ejecutivo mexicano para combatir el comercio ilegal de tabaco, que ha generado decomisos significativos en diversas regiones del país en los últimos meses.
En agosto, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en colaboración con la Marina y el Gabinete de Seguridad, confiscó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México aproximadamente 5.8 millones de cigarros ilegales provenientes de Asia. En septiembre, se decomisaron otros 8.78 millones de cigarros en la aduana del puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán. Las autoridades también reportaron que, entre septiembre de 2025 y enero de 2026, se incautaron más de 88 toneladas de productos ilegales en el aeropuerto capitalino, equivalentes a 55 millones de cigarrillos, con un valor estimado superior a 400 millones de pesos.
Las autoridades mexicanas han señalado que este mercado ilegal está vinculado con la evasión fiscal, riesgos para la salud pública y redes de contrabando.
