El Gobierno de Estados Unidos ha denunciado que el régimen de Nicaragua, liderado por el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, ha rechazado la designación de Natasha Franceschi como nueva embajadora. Este veto subraya la falta de apertura al diálogo por parte de las autoridades nicaragüenses y ha sido señalado en un encuentro de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en el que se discutieron las crecientes tensiones en la nación centroamericana.
Christopher Landau, subsecretario del Departamento de Estado, afirmó que la decisión del gobierno nicaragüense refleja una falta de diplomacia y aleja aún más las posibilidades de una solución pacífica a la situación en el país. Franceschi fue ratificada por el Senado de Estados Unidos el 30 de septiembre y es la primera embajadora estadounidense que se designa en Nicaragua desde 2023.
La OEA convocó a los ministros de Exteriores de América para abordar esta crisis, aunque solo siete de los 34 Estados miembros participaron en el encuentro. Durante la reunión, Landau recordó que Nicaragua debería haber realizado elecciones este año, pero Ortega ha anunciado que no habrá más procesos electorales, un hecho que agrava la inestabilidad regional.
Landau también destacó que el régimen nicaragüense está facilitando la inmigración ilegal al colaborar con actores extrarregionales, posiblemente refiriéndose a China y Rusia. Según el subsecretario, estos países están proporcionando entrenamiento a la Policía nicaragüense y compartiendo inteligencia, lo que podría significar una creciente influencia externa en la política de Nicaragua y un desafío a la seguridad regional.
