La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha iniciado una gira por hospitales y centros de salud del IMSS-Bienestar, un movimiento estratégico que busca evaluar de manera directa las condiciones operativas de estas unidades médicas y atender las quejas del personal. Este recorrido comenzó en el municipio de Metztitlán, Hidalgo, acompañada del gobernador Julio Menchaca, y abarca un total de 24 estados hasta diciembre.
Menchaca comunicó a través de sus redes sociales que la gira incluye visitas a hospitales y clínicas, reuniones con directivos hospitalarios, coordinadores regionales y el titular del organismo, Alejandro Svarch. Esta iniciativa es parte de un esfuerzo federal para revisar y mejorar los servicios de salud en las diferentes regiones del país, lo que subraya la importancia de una atención médica adecuada en el sector público.
La visita de la presidenta se da en un contexto complejo, donde trabajadores del sector salud están llevando a cabo bloqueos en diversas vías de la Ciudad de México. Los manifestantes exigen un aumento salarial directo del 10%, así como condiciones laborales dignas y el respeto a sus derechos. Aunque el sindicato ha aceptado un incremento ponderado del 8.55%, argumentan que los conceptos propuestos no se traducen en un aumento significativo del salario base.
Entre las solicitudes más críticas de los trabajadores se encuentran:
- Contratación de personal: Médicos, enfermeros y trabajadores operativos para cubrir puestos vacantes.
- Suministro de medicamentos y materiales: Denuncias sobre la escasez de medicamentos, equipos de quirófano y mobiliario esencial para la atención a pacientes.
A pesar de las mesas de diálogo que se han establecido, las manifestaciones han continuado, provocando afectaciones en el tráfico de la ciudad. La Secretaría de Gobernación ha instado a ambas partes a seguir negociando para minimizar el impacto en la ciudadanía. Las autoridades de la Ciudad de México han respondido desplegando elementos policiales para desactivar los bloqueos.
El objetivo de Sheinbaum, durante su gira, es identificar necesidades específicas de infraestructura, personal y equipamiento, en un entorno donde las demandas por mejoras en la atención médica pública son cada vez más urgentes. Esta acción refleja no solo el rol del poder ejecutivo en la gestión del sistema de salud, sino también la necesidad de un consenso partidista para abordar las dificultades estructurales que enfrenta el sector salud en el país.
