El huracán «Simon» afecta las costas del Pacífico mexicano, presentando vientos superiores a los 180 km/h y causando inundaciones y deslaves en siete estados del país. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reporta que el centro del ciclón se encuentra a 80 kilómetros de Cabo Corrientes, Jalisco. A pesar de haberse degradado a categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, sus efectos continúan siendo peligrosos.
Desde la madrugada de este lunes 12 de octubre de 2026, la situación meteorológica ha obligado a las autoridades a activar alertas máximas en la región. La presidenta del gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, instó a la población a refugiarse en albergues temporales y a limitar la movilidad.
Siete entidades federativas enfrentan condiciones climáticas severas, con Jalisco y Colima como las áreas más afectadas. En estas localidades, el oleaje alcanza hasta seis metros de altura, afectando la infraestructura turística y local. Asimismo, Nayarit y Michoacán sufren cortes de energía y caídas de árboles a causa de rachas de viento que han llegado hasta los 220 km/h.
Hacia el norte, Sinaloa y Baja California están en alerta por las lluvias intensas que se pronostican con la llegada de los remanentes del ciclón. Se anticipa que el sistema toque tierra en Mazatlán el martes 13 de octubre, aunque ya debilitado. Guerrero también experimenta olas elevadas y tormentas puntuales en su costa, sumando así la totalidad de los siete estados que se encuentran en la trayectoria del fenómeno.
Los riesgos se extienden más allá de los vientos huracanados. Las lluvias constantes han saturado los suelos, aumentando la posibilidad de deslaves en zonas montañosas y desbordamientos en ríos y arroyos. Protección Civil ha emitido alertas sobre estas condiciones.
Los aeropuertos han comenzado a sufrir interrupciones, con el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta suspendiendo todos los vuelos hasta que mejoren las condiciones climáticas. Asimismo, se ha decidido la suspensión de clases presenciales en varias localidades costeras para mitigar la movilidad y prevenir incidentes.
Es recomendable que los residentes de los estados afectados preparen mochilas de emergencia con documentos importantes, agua y linternas; se aconseja evitar permanecer cerca de ventanas y puertas durante las rachas de viento. Cualquier evacuación debe dirigirse hacia albergues seguros, especialmente en zonas vulnerables.
Se aconseja a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y Protección Civil, evitando compartir información no verificada en redes sociales. La situación actual recalca la importancia de la colaboración entre las autoridades y la ciudadanía para enfrentar la emergencia aprobando medidas de prevención y protección.
