Skip to content

Lemus propone soluciones tras disturbios en manifestación hídrica

Lemus propone soluciones tras disturbios en manifestación hídrica

El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, ha respaldado la manifestación ciudadana por la crisis hídrica que afecta a la región, al mismo tiempo que condenó los actos de violencia que se registraron durante el evento en Casa Jalisco, que resultaron en heridos graves y varios detenidos. Este episodio destaca la agitación social en torno a la calidad del agua, evidenciando tensiones importantes en la relación entre la ciudadanía y el gobierno local.

Lemus afirmó que, aunque la manifestación de cerca de 10,000 personas fue ejemplar en su ejercicio del derecho a la protesta pacífica, la llegada de un grupo de choque de aproximadamente 400 individuos transformó el evento en un enfrentamiento violento. Según el gobernador, muchos de estos agresores estaban encapuchados y armados, y atacaron a los cuerpos de seguridad asignados para proteger la manifestación.

La violencia resultante del enfrentamiento dejó un saldo de 28 oficiales heridos, dos de ellos gravemente, así como 39 detenidos, 12 de los cuales han sido liberados por la Fiscalía Estatal. Las autoridades están llevando a cabo una investigación sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de los elementos policiales, mientras la comunidad exige respuestas ante estos incidentes.

Lemus subrayó que la confrontación no debe ser vista como una victoria para ninguna de las partes, instando a priorizar el diálogo como medio para resolver las diferencias. Aseguró que se están implementando medidas para mejorar la calidad del agua en los hogares de los jaliscienses, y anunció su intención de acelerar proyectos hídricos, incluyendo la construcción de un nuevo acueducto que reemplazará al que conecta Chapala con Guadalajara.

El gobernador insistió en que este nuevo proyecto ha sido validado por las autoridades competentes y garantizó que el servicio de agua no será privatizado ni se aumentarán las tarifas, lo cual era un punto de preocupación para los manifestantes. De esta forma, la situación en Jalisco refleja un momento crucial donde el gobierno enfrenta la presión de la ciudadanía por resolver problemas estructurales mientras navega por un contexto de descontento social.