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Penal de León reprueba evaluación nacional

Penal de León reprueba evaluación de la CNDH

La CNDH detectó deficiencias en los centros penitenciarios de Guanajuato. El penal de León obtuvo 5.24 de calificación, mientras que la ocupación del sistema estatal alcanza casi el 100% de su capacidad.

LEÓN, GTO.– El sistema penitenciario de Guanajuato enfrenta nuevas observaciones en materia de derechos humanos, seguridad y condiciones de internamiento. Aunque la entidad se ubica en el segundo lugar nacional dentro de la evaluación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), sus resultados muestran problemas que todavía no han sido resueltos.

El dato más preocupante se encuentra en León: su Centro de Reinserción Social obtuvo una calificación de 5.24, convirtiéndose en el único de los once penales estatales que no alcanzó los seis puntos.

El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025 otorgó a Guanajuato una calificación general de 6.8, resultado que evidencia áreas de oportunidad en las condiciones de alojamiento, mecanismos de denuncia y procedimientos internos.

De acuerdo con información publicada por el periodista Guillermo Esquivel, de Milenio, el informe también advierte que los centros penitenciarios del estado operan prácticamente al límite de su capacidad.

¿Por qué reprobó el penal de León?

El Centro de Reinserción Social de León registró la evaluación más baja entre los establecimientos penitenciarios de Guanajuato.

Entre las principales observaciones de la CNDH destacan las deficiencias en los procedimientos utilizados para aplicar sanciones disciplinarias a las personas privadas de la libertad.

El diagnóstico también identificó condiciones que pueden favorecer la realización de actividades ilícitas dentro del centro.

Estos señalamientos reflejan la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y control interno, así como garantizar que las medidas disciplinarias se apliquen conforme a procedimientos adecuados.

La calificación de 5.24 coloca al penal leonés por debajo del nivel alcanzado por los demás centros evaluados en la entidad.

Guanajuato tiene sus penales casi llenos

Otro de los puntos que llama la atención es la ocupación del sistema penitenciario estatal.

Según los datos del diagnóstico, los once centros de Guanajuato cuentan con capacidad para albergar a 6 mil 781 personas.

Sin embargo, al momento de la evaluación registraban una población de 6 mil 752 internos.

Esto representa una ocupación aproximada del 99.6% de su capacidad total.

Aunque las cifras no indican que exista sobrepoblación generalizada en el sistema estatal, sí muestran que el margen disponible para recibir a más personas es reducido.

El investigador Víctor Manuel Sánchez Valdés, de la Universidad Autónoma de Coahuila, explicó a Milenio que una mayor concentración de población dificulta garantizar condiciones adecuadas de higiene y seguridad.

También señaló que administrar centros con una ocupación elevada puede complicar la prevención de riñas, motines y otros incidentes.

La CNDH detecta problemas de higiene y derechos humanos

Las observaciones del organismo nacional no se limitan al penal de León.

El diagnóstico identifica diversas deficiencias en los centros penitenciarios de Guanajuato, entre ellas:

  • Condiciones materiales e higiene insuficientes en instalaciones de alojamiento.

  • Mecanismos deficientes para presentar quejas por posibles violaciones a derechos humanos.

  • Separación inadecuada entre personas procesadas y sentenciadas.

  • Necesidad de fortalecer programas de atención y reinserción social.

  • Deficiencias en servicios específicos de salud y prevención de incidentes.

Estas condiciones son relevantes porque las personas privadas de la libertad conservan derechos que deben ser protegidos durante su estancia en los centros penitenciarios.

Además, el funcionamiento de estos establecimientos influye directamente en las posibilidades de reinserción social.

Guanajuato baja su calificación penitenciaria

La evaluación de 2025 muestra una disminución respecto de los resultados de años anteriores.

En 2023, cuando se revisaron los once centros penitenciarios estatales, Guanajuato obtuvo un promedio de 7.33.

Para 2024, la calificación fue de 7.62, aunque en esa ocasión solamente se evaluaron tres establecimientos: Acámbaro, Irapuato y Celaya.

En 2025, el promedio estatal se ubicó en 6.8.

Es importante señalar que las evaluaciones de 2024 y 2025 no abarcaron el mismo número de centros, por lo que sus resultados no son completamente comparables.

Aun así, la calificación de 2025 también es inferior a la registrada en 2023, cuando sí fueron evaluados todos los establecimientos.

Víctor Manuel Sánchez Valdés consideró que ocupar el segundo lugar nacional no significa que las condiciones penitenciarias sean satisfactorias.

El especialista advirtió que ninguna entidad alcanzó una calificación de ocho puntos o más.

¿Qué penales obtuvieron mejores resultados?

El Centro Estatal de Reinserción Social Femenil de Valle de Santiago obtuvo 7.30, la calificación más alta registrada en Guanajuato.

El informe reconoció condiciones relativamente favorables de estabilidad y atención a las mujeres privadas de la libertad, aunque señaló la necesidad de ampliar los programas de reinserción.

San Felipe obtuvo 7.27, con observaciones relacionadas con la actualización de sus normas internas.

El Centro de Prevención Social de Irapuato alcanzó 7.14, pero requiere fortalecer su infraestructura médica y los espacios de vinculación social.

Por su parte, San Miguel de Allende registró 7.05, con deficiencias en programas de prevención de adicciones y atención de incidentes violentos.

Celaya, Guanajuato capital y Acámbaro también tienen pendientes

Otros centros penitenciarios del estado obtuvieron calificaciones inferiores a siete.

El penal de Celaya registró 6.74 y recibió observaciones relacionadas con los servicios de salud y el suministro de artículos básicos de higiene.

En Guanajuato capital, el centro penitenciario obtuvo 6.73. Entre los aspectos señalados se encuentra la necesidad de mejorar la separación entre personas procesadas y sentenciadas.

Acámbaro alcanzó 6.48, con retos relacionados con la supervisión de las áreas de alojamiento y las condiciones materiales de sus instalaciones.

Aunque estos centros superaron los seis puntos, el diagnóstico evidencia que todavía existen aspectos importantes por corregir.

El reto de garantizar una reinserción digna

El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria permite identificar las condiciones en las que viven las personas privadas de la libertad y los aspectos que requieren atención por parte de las autoridades.

En Guanajuato, los resultados plantean desafíos relacionados con infraestructura, seguridad, higiene, atención médica y respeto a los derechos humanos.

El caso de León destaca por ser el único centro estatal que obtuvo una calificación inferior a seis, mientras que la ocupación casi total del sistema penitenciario representa una presión adicional.

La posición nacional de Guanajuato no elimina las deficiencias documentadas por la CNDH. El desafío será traducir las observaciones del diagnóstico en mejoras verificables para las personas privadas de la libertad y el personal penitenciario.

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