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Crecimiento del empleo en el Bajío: Por debajo del promedio nacional

Crecimiento del empleo en el Bajío: Por debajo del promedio nacional

El mercado laboral en el Bajío muestra un crecimiento por debajo de la media nacional, lo que genera preocupaciones sobre su competitividad regional. Durante los primeros nueve meses de 2026, el empleo en esta región ha crecido solo un 1.7%, comparado con el 2.2% a nivel nacional, según el último informe del departamento de análisis económico de BBVA Research, basado en datos del IMSS. Esta tendencia de enfriamiento pone en alerta a empresarios y analistas sobre una posible pérdida de ventaja competitiva frente a regiones más dinámicas como la Zona Metropolitana y el Sureste, donde los aumentos en la creación de empleo han alcanzado el 3.4% y 3.0%, respectivamente.

Avances desiguales en el Bajío: destacando a Guanajuato y Aguascalientes

Dentro de la región, las diferencias entre los estados son marcadas. Guanajuato, un núcleo industrial central, experimentó un crecimiento de solo 0.7% en el empleo formal hasta septiembre de 2026. En contraste, Aguascalientes reportó una disminución de -0.3% en sus afilaciones laborales, sugiriendo un estancamiento en su modelo de negocio. Por otro lado, Querétaro y Zacatecas lograron incrementos moderados de 1.6% y 0.6%, mientras que Hidalgo destacó con un aumento del 2.4%, superando la media nacional.

Divergencias regionales: motores del norte versus rezago del sur y occidente

El análisis del mercado laboral nacional revela disparidades significativas entre distintas regiones. La Zona Metropolitana no solo lidera el crecimiento con un 3.4%, sino que también establece un patrón de gobierno corporativo proactivo en el fomento del empleo. Al sur, regiones como Quintana Roo y Oaxaca presentan crecimientos respetables de 6.7% y 6.6%, en contraste con Campeche y Sinaloa, que enfrentan contracciones de -6.3% y -3.8%, respectivamente.

La estancamiento en la manufactura retrasa el crecimiento laboral

El limitado dinamismo en el Bajío se atribuye en gran medida a la debilidad en la actividad manufacturera. Durante septiembre, el empleo en este sector a nivel nacional disminuyó un 0.25% mensual, alcanzando 33 meses de estancamiento o contracción, lo que impacta adversamente las cadenas industriales locales del Bajío. Por el contrario, áreas como la construcción y los servicios registraron aumentos de 2.8% y 1.4%, sugiriendo posibles rutas de diversificación para la región.

Perspectivas optimistas: salario real y aumento en la inversión privada

A pesar de las condiciones laborales desafiantes, el salario real ha incrementado un 3.3% anual, lo que favorece al poder adquisitivo de los trabajadores. Este aumento ha llevado a un crecimiento de 4.9% en la masa salarial real, lo que podría revitalizar el consumo interno. Por otra parte, la inversión privada ha mostrado señales de recuperación, aumentando un 3.7% tras una racha de 19 meses de disminución. Estas tendencias positivas podrían brindar un respiro en la contratación laboral en el próximo futuro.

En resumen, frente a un entorno laboral competitivo, las empresas en el Bajío deben adaptar sus estrategias para no solo mantener, sino también fortalecer su posición en el mercado, en un contexto donde los desafíos en la manufactura y el crecimiento desigual son palpables.