León.- La guardería “CENDI La Juliana”, situada en la calle Ajusco de la colonia Piletas, cerró de manera inesperada, generando preocupación e incomodidad entre las familias que confían en este servicio. Este cierre repentino afecta la vida cotidiana de madres y abuelas que, ahora sin opciones inmediatas de cuidado, deben reestructurar sus horarios laborales.
Las familias recibieron la notificación del cierre a través de correos electrónicos en la noche del miércoles 14 de octubre, entre las 21:30 y 23:00 horas, aunque algunos se enteraron hasta el jueves por la mañana mediante mensajes de WhatsApp o al intentar dejar a sus hijos en la guardería. Esta falta de aviso adecuado ha dejado a muchos en una situación complicada al buscar alternativas.
Como consecuencia del cierre, varios padres, como Elsa Juliana González Macías, se ven obligados a buscar cuidados alternativos. Elsa, cuya hija estaba inscrita en la guardería, expresó su descontento por el modo en que fue informada, lo que no le permitió planificar adecuadamente para encontrar otra estancia infantil.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ya ha ofrecido opciones para reubicar a los niños de las familias afectadas, según información proporcionada a las afectadas. Sin embargo, el tiempo limitado para encontrar un nuevo lugar genera incertidumbre, ya que muchas familias dependen del servicio para poder trabajar.
Bertha Reyes, abuela de una menor inscrita en la guardería, mencionó que esta situación impacta gravemente a las familias, especialmente a aquellos que dependen del apoyo de los abuelos para el transporte de los niños. Los traslados hacia estancias más distantes también representan una dificultad.
La abuela Imelda Zúñiga, quien se encargó de su nieto, describió los desafíos que enfrenta al tener que cerrar su negocio temporalmente para recogerlo. Además, expresó su preocupación por el personal de la guardería, quienes también se ven afectados por el despido inesperado.
Verónica Arvizu, otra madre afectada, comentó que no recibió la notificación de cierre a tiempo, lo que complicó su capacidad de organización para garantizar el cuidado de su hija. Las familias se encuentran en una situación vulnerable ante la falta de opciones cercanas, que les permita solventar el servicio de cuidado infantil sin afectar su vida laboral.
La preocupación generalizada entre las afectadas radica en la escasez de estancias infantiles disponibles en la zona, lo que dificultará la reestructuración de sus rutinas diarias. Sin la posibilidad de contar con un cuidado accesible y cercano, la estabilidad laboral de estos padres y abuelos está en riesgo.
