El 1 de octubre, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, y el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, inauguraron la primera piedra de la Academia Internacional de Capacitación Policial en el estado, un proyecto que representa una inversión superior a 30 millones de pesos. Esta academia simboliza la consolidación de la cooperación en materia de seguridad entre ambos gobiernos, destacando a Querétaro como un punto focal para la formación policial en América Latina.
Kuri destacó que esta institución se diferencia por ser la primera de su tipo en el país y la región, lo que subraya la creciente interdependencia económica y de seguridad entre Querétaro y Estados Unidos. El gobernador enfatizó que esta relación no solo se basa en inversiones, sino en un intercambio comercial activo y vínculos culturales que han sido cultivados a lo largo de los años.
Sin embargo, la relación entre el gobierno estatal y la administración federal se tensó tras la inauguración. La presidenta Claudia Sheinbaum exigió una aclaración sobre la presencia de Johnson en el evento, señalando que ni el embajador ni Kuri habían notificado a la Secretaría de Relaciones Exteriores, en contravención de las normativas establecidas. Sheinbaum reafirmó que cualquier capacitación por parte de agentes estadounidenses en México debe contar con la aprobación de esta Secretaría.
A pesar de la controversia, Kuri minimizó las tensiones y afirmó que Querétaro continuará colaborando estrechamente con el gobierno federal. En sus declaraciones, enfatizó un compromiso de mantener relaciones constructivas y de seguir trabajando con aquellos interesados en apoyar el desarrollo de su estado.
No obstante, el ambiente de incertidumbre persiste. Informes desde el CEN de Acción Nacional sugieren que la detención del exfiscal César Jáuregui, acusado de traición a la patria, podría reavivar las acusaciones contra el gobierno estatal. Esta situación añade una capa de complejidad al escenario político, donde la figura del secretario de Seguridad Ciudadana de Kuri, Iován Elías Pérez Hernández, se encuentra bajo escrutinio, especialmente tras su anticipada participación en el evento de la academia.
La colocación de esta piedra angular se ha presentado como un avance crucial en la profesionalización policial en Querétaro, que podría sentar un precedente para futuras colaboraciones internacionales en materia de seguridad. Sin embargo, su implementación deberá navegar entre las tensiones políticas y normativas que han surgido, así como entre las diversas instituciones involucradas en la gobernanza de la seguridad en México.
