Guanajuato.- El reciente caso de violencia digital que afecta a una estudiante y una profesora de la Escuela de Nivel Medio Superior de la Universidad de Guanajuato en Pénjamo ha puesto de manifiesto las carencias en las políticas de prevención y atención a la violencia de género dentro de esta institución. Verónica Cruz, directora del Centro Las Libres A.C., alertó sobre la ineficacia de las estrategias implementadas por UGénero, dependencia encargada de abordar cuestiones de género en la universidad.
Cruz subrayó que las políticas actuales no están siendo efectivas ni se aplican de manera oportuna. A su vez, expuso la falta de protocolos de seguridad que se evidencia en casos previos, como el de Joan Francisco Díaz Rodríguez, cuyo cuerpo fue encontrado en el río Pastita. La directora sostuvo que la atención institucional solo ocurre como respuesta a la presión pública, careciendo de un enfoque contundente y sistemático.
La Universidad de Guanajuato, a través de un comunicado, reconoció la necesidad de actualizar sus protocolos y reglamentos, asegurando que hay esfuerzos en curso para capacitar al personal que se encarga de las denuncias. Sin embargo, la institución eludió comentar sobre la situación actual en Pénjamo.
De acuerdo con Cruz, la percepción de acciones por parte de UGénero a menudo es ambigua y solo se hace hincapié en sus actividades cuando conviene a las autoridades universitarias. Denunció que la respuesta institucional es, en muchos casos, reacción tardía y no estructural. Criticó también la gestión de la rectora general, Claudia Gómez López, quien anunció que se aplicaría un protocolo después de que la situación ya había escalado.
La problemática se originó cuando la profesora Orfelina reportó que se generaron amenazas en un grupo de WhatsApp dirigido por sus alumnos debido a actividades académicas. Estudiantes crearon un segundo grupo donde insultaron y amenazaron a la docente y a una estudiante defensora, llamada Fernanda, quien, tras recibir amenazas de violencia, decidió abandonar temporalmente la escuela.
Gerardo Fuentes Cordera, director de la ENMS Pénjamo, indicó que el caso era atendido desde temprana fecha, y se llevó a cabo una reunión con padres y la dirección de la preparatoria. Sin embargo, ante la falta de soluciones efectivas, los estudiantes cerraron simbólicamente el plantel en una muestra de protesta, que culminó con una marcha pacífica y una reunión de diálogo con directivos.
En respuesta a las demandas planteadas por los manifestantes, la UG anunció la separación de Fuentes Cordera y nombró a María del Carmen Moreno Frías como nueva directora. Samartín, responsable de UGénero, presentó su renuncia simbólica en el contexto del conflicto.
Cruz también solicitó una atención más rápida y adecuada para las víctimas, enfatizando que los protocolos deben incluir la perspectiva de género y estar encaminados a la educación en la prevención. Afirmó que es fundamental que la Universidad de Guanajuato, siendo una institución educativa de prestigio, refleje un compromiso sólido en la protección de sus estudiantes.
La UG ha reportado, desde enero de 2023 hasta el presente, 713 casos de presunta violencia de género, incluidos diversos tipos de violencia clasificados en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Guanajuato. La institución también aclaró que no todos los reportes corresponden a situaciones ocurridas dentro de su campus, reiterando su compromiso para brindar acompañamiento y apoyo, tanto jurídico como psicológico, a las víctimas de violencia.
Por su parte, la UG está en proceso de actualizar su Protocolo de atención a la violencia de género, en colaboración con colectivos y organizaciones feministas, buscando incorporar una perspectiva más amplia que contemple la diversidad de casos y responda efectivamente a las necesidades de su comunidad.
