El Gobierno de México, ante la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU), reafirmó que no consiente ni tolera la desaparición de personas. En su intervención, Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), admitió que, aunque en el pasado la desaparición forzada era ordenada desde instancias políticas elevadas, actualmente estos delitos son perpetrados principalmente por grupos delictivos y, en ocasiones, por autoridades del ámbito municipal.
Medina destacó que la atención a la desaparición de personas es una prioridad nacional y aseguró que las labores de búsqueda continúan ininterrumpidamente. Reconoció el sufrimiento de las familias de personas desaparecidas y enfatizó la importancia de investigar y sancionar estos delitos.
El subsecretario también mencionó que el país ha establecido una coordinación inédita entre autoridades federales y estatales para localizar personas desaparecidas, investigar delitos y combatir la impunidad. Destacó el fortalecimiento de la Comisión Nacional de Búsqueda y la operación de un puesto de mando permanente, denominado Alerta Nacional de Búsqueda, que funciona las 24 horas, los siete días de la semana.
Por otro lado, Juan Pablo Albán, presidente del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU, comparecerá ante la Tercera Comisión de la Asamblea General para presentar el informe anual del organismo. Este documento incluirá la primera aplicación del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, que aborda la crisis de desapariciones en México. Durante su presentación, Albán detallará los resultados de la supervisión del cumplimiento de las obligaciones internacionales y las acciones urgentes para localizar a personas desaparecidas, así como las comunicaciones individuales y visitas realizadas por el Comité.
