El líder nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero, se retiró este miércoles del plantón organizado por trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Paseo de la Reforma, Ciudad de México, enfrentándose a una fuerte oposición que incluyó abucheos y gritos de «¡Traidor!» y «¡Fuera PAN!». Este evento subraya la creciente tensión entre los representantes políticos y los trabajadores de la salud que demandan mejoras urgentes en sus condiciones laborales y salariales.
El incidente se produjo cuando Romero y otros miembros del PAN acudieron al lugar para respaldar las peticiones del personal médico y de enfermería. Sin embargo, su presencia fue interpretada como un intento de capitalizar políticamente la movilización, lo que generó descontento entre los manifestantes. Daniel Alejandro Rodríguez Borjas, enfermero de Torreón y uno de los participantes, expresó que la intervención del partido en su protesta fue considerada una burla, afirmando su neutralidad partidista.
Durante su intervención, Romero demandó la difusión de una reforma al artículo 123 constitucional, argumentando que su falta de promulgación limita la posibilidad de mejorar los sueldos de los trabajadores del estado. Además, criticó al director general del IMSS, Zoé Robledo, responsabilizándolo de las precarias condiciones del instituto y proponiendo su renuncia o destitución por parte de la presidencia para garantizar una respuesta adecuada a las exigencias de los trabajadores.
Este episodio pone de manifiesto no solo la fragilidad de la relación entre los políticos y los movimientos sociales, sino también la necesidad de un diálogo constructivo que aborde las inquietudes genuinas de los profesionales de la salud en el contexto actual de crisis sanitaria y laboral. La respuesta de los trabajadores a los intentos de intervención política sugiere una creciente voluntad de autodeterminación que podría reformar las dinámicas de poder en estos espacios de protesta.
