Las celebraciones del Día de Muertos 2026 han comenzado en la Ciudad de México, donde se están habilitando espacios culturales y públicos para que tanto residentes como turistas puedan participar en la instalación de ofrendas. Este ritual busca rendir homenaje a los difuntos, mediante altares que contienen elementos simbólicos significativos para la tradición mexicana.
La colocación de ofrendas es un ritual central en la cultura mexicana, que trasciende la mera decoración y representa un acto de recuerdo y amor hacia los seres fallecidos. Este homenaje incluye la disposición de alimentos, objetos personales y elementos que evocan las pasiones y gustos de los difuntos.
Entre el 1 y el 2 de noviembre, es habitual que hogares y recintos culturales instalen estos altares, que dan la bienvenida a las almas en su regreso según la cosmovisión prehispánica. Cada componente de la ofrenda tiene un significado que refleja la división entre el cielo, la tierra y el inframundo.
El papel picado simboliza la conexión entre la vida y la muerte, mientras que el copal purifica el entorno, alejado a los espíritus malignos. La flor de cempasúchil, con su aroma distintivo, guía a las almas y representa la generosidad y el amor eterno. El agua, el pan de muerto, la sal y las veladoras son otros elementos esenciales que completan la ofrenda.
Este año, se espera que el altar principal en la plancha del Zócalo contenga una monumental Catrina de más de 32 metros de altura, con la intención de establecer un nuevo récord Guinness.
Además, diversas alcaldías de la capital dispondrán de altares comunitarios entre el 29 de octubre y el 2 de noviembre. Estos altares estarán ubicados en las Utopías, ofreciendo una alternativa cultural descentralizada. Entre las ubicaciones confirmadas se encuentran la Utopía Meyehualco en Iztapalapa y la Utopía Cen Tlalli Oyamel en La Magdalena Contreras, las cuales abrirán de martes a domingo.
Las Utopías en Tláhuac, Tlalpan, y otras en diversas demarcaciones, así como el Parque Japón en Álvaro Obregón y la Utopía Ceylán en Azcapotzalco, también ofrecen espacios de exhibición. Los recorridos se podrán extender a la Utopía Elena Poniatowska en Coyoacán y otros puntos en Gustavo A. Madero e Iztacalco, así como la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, un espacio abierto las 24 horas.
