Un doble feminicidio ha impactado a la comunidad de Ostuacán, Chiapas, tras el hallazgo de los cuerpos de una niña de 12 años, Ariana Scarleth, y su abuela de 47, Miriam Cruz. La Fiscalía General del Estado (FGE) ha detenido a dos hombres cuyas identidades han sido confirmadas como Armando «N», alias «El Melo», y Andrés «N», alias «El Cera», quienes son señalados como presuntos responsables del crimen.
Los lamentables acontecimientos comenzaron el 19 de octubre, cuando ambas mujeres, tras salir de su casa en el barrio San Miguel, fueron reportadas como desaparecidas mientras se dirigían a su rancho en Ribera Tanchichal. Posteriormente, el 21 de octubre, se localizó el cuerpo de la abuela a orillas de un arroyo, y dos días más tarde se descubrió el cuerpo de la menor, enterrado a 600 metros del primero.
Las autoridades han indicado que el ataque fue motivado por rencillas personales, lo que sugiere premeditación en este doble feminicidio. Según los informes periciales, la abuela falleció por una hemorragia aguda tras sufrir heridas en el cuello, mientras que la niña murió por asfixia mecánica tras sufrir abuso sexual.
La captura de los sospechosos fue resultado de un operativo coordinado por las fuerzas de seguridad estatales. Andrés «N» ya contaba con antecedentes penales por robo con violencia. El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, aseguró que se están tomando medidas para garantizar que los presuntos responsables enfrenten la justicia.
La noticia de las detenciones provocó una fuerte respuesta de la comunidad, que intentó hacer justicia por su propia mano frente a la presidencia municipal. La FGE ha advertido que no habrá tolerancia hacia estos crímenes y ha anunciado que solicitará la pena máxima, que podría alcanzar hasta 100 años de prisión para cada imputado. Mientras tanto, la comunidad sigue con la expectativa de un proceso judicial que asegure justicia para las víctimas.
