Empleo e inflación: impacto en decisiones del Fed y mercados

Empleo e inflación: impacto en decisiones del Fed y mercados

En las últimas semanas, el panorama financiero estadounidense ha experimentado un giro abrupto, destacando un cambio significativo en las proyecciones de tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Anteriormente, el mercado anticipaba un incremento en las tasas durante la reunión de septiembre; sin embargo, recientes datos de empleo e inflación sugieren una reevaluación de esta expectativa, con implicaciones directas en el poder adquisitivo de los consumidores y la dinámica del mercado.

El primer factor en esta recalibración fue el informe de empleo correspondiente a julio, que reveló la pérdida de 23,000 empleos en el sector de nóminas no agrícolas, marcando así la primera contracción en más de dos años. Este enfriamiento en el crecimiento salarial, que alcanzó su tasa más lenta en casi cinco años, plantea serias dudas sobre la fortaleza del mercado laboral, que había servido como argumento sólido para una política monetaria restrictiva.

Esta interpretación del mercado ha llevado a un notable aumento en la probabilidad de que la Reserva Federal mantenga las tasas sin cambios en septiembre, elevándose al 56% desde menos del 30% hace solo dos semanas. Además, la expectativa de un incremento de 25 puntos base se ha pospuesto, trasladándose de diciembre de este año a enero de 2025, lo que representa un cambio drástico en el ciclo de política monetaria.

El segundo catalizador fue el reporte de inflación de julio, que reflejó un aumento mensual de 0.1% y un 3.4% anual, inferior al 3.5% registrado en junio. La inflacción subyacente, excluyendo alimentos y energía, registró un incremento de 0.2% mensual, con la variación anual moderándose a 2.5% desde 2.6%. Estos resultados corroboran que el proceso desinflacionario continúa, a pesar de la presión por el aumento de los precios de la energía, con el barril de petróleo Brent acercándose a los 90 dólares.

Estas tendencias se han reflejado en la curva de rendimiento de los Treasuries. El extremo corto ha visto un mejor desempeño con ganancias de 12 puntos básicos, mientras que los bonos a más largo plazo registraron pérdidas, impulsadas por un aumento en el rendimiento real. El resultado ha sido una curva más empinada, que refleja un alivio en el corto plazo por la pausa del Fed, pero también una cautela en el largo plazo ante la incertidumbre económica.

En este contexto, la Reserva Federal decidió mantener la tasa en el rango de 3.50-3.75% por quinta reunión consecutiva en julio, aunque la división interna es evidente, con tres miembros en favor de un alza inmediata. Aunque el presidente Kevin Warsh tiene espacio para esperar, esta flexibilidad podría verse restringida si la inflación de agosto repunta o si el mercado laboral experimenta un deterioro más profundo de lo previsto.

A medida que nos adentramos hacia la reunión del 16 de septiembre, se espera recibir informes adicionales de empleo e inflación que podrían influir en la decisión del Fed. Además, el simposio de Jackson Hole será un punto decisivo para las expectativas del mercado.

Es esencial entender que la política monetaria se basa en datos concretos más que en tendencias, lo que indica que estamos en un ciclo donde las tensiones geopolíticas pueden reactivar la inflación en cualquier momento. Este panorama, junto con las primeras señales de debilitamiento en el empleo, sugiere que la volatilidad seguirá siendo una constante en los mercados financieros, con activos particularmente expuestos a ajustes en ambos frentes.

Rentabilidad del Gasto en IA: Impacto en el Mercado Económico

Rentabilidad del Gasto en IA: Impacto en el Mercado Económico

Durante años, los siete titanes tecnológicos de Estados Unidos —Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, Nvidia y Tesla— han acaparado la atención del mercado bajo la premisa de que el liderazgo en la inteligencia artificial (IA) determinaría la riqueza económica del futuro. No obstante, los resultados del segundo trimestre de 2026 han desafiado esta narrativa, poniendo en tela de juicio la rentabilidad de las inversiones en tecnología que han dominado las conversaciones en Wall Street.

El desencadenante de este cambio radical fue el informe trimestral de Alphabet (propietaria de Google) y Tesla, empresas que, a pesar de superar las expectativas de ventas, revelaron inversiones considerablemente altas en IA. Alphabet anunció que su gasto en esta área alcanzaría entre 195,000 y 205,000 millones de dólares, más del doble que el año anterior. Por su parte, Tesla triplicó su inversión en solo un trimestre, destinando recursos a sistemas robóticos, vehículos autónomos e infraestructura tecnológica.

La respuesta del mercado fue inmediata; las acciones de ambas empresas experimentaron caídas abruptas—Tesla retrocedió un 14.5%, su nivel más bajo en más de un año, y Alphabet perdió un 7.1%. Este impacto se extendió rápidamente al grupo en general, con el índice que agrupa a las Siete Magníficas cayendo casi un 5% en un solo día, reflejando un cambio en la exigencia de los inversores: ya no basta con incrementar las ventas; ahora se requiere evidencia de que los gastos en IA generen rendimientos tangibles y rápidos.

Este giro ha tenido efectos directos en la estructura del mercado. La brecha de rentabilidad entre las Siete Magníficas y otras empresas en el S&P 500 se ha estrechado, propiciando un movimiento de inversión hacia los fabricantes de chips. Estas compañías, encargadas de proporcionar la infraestructura necesaria para la IA, se ven menos impactadas por los costos asociados al desarrollo de estas tecnologías. Como resultado, el índice de semiconductores experimentó un aumento del 106% hasta mediados de junio, aunque se ha moderado a un 60% debido a la creciente competitividad proveniente de China.

Mientras tanto, Microsoft y Amazon experimentaron incrementos del 14.4% y 8.5%, respectivamente, gracias a buenos resultados en sus divisiones de servicios en la nube. En contraste, Apple sufrió una caída del 4.4% debido a decepciones en sus operaciones en China y en su segmento de servicios.

De cara al futuro, el reporte de Nvidia se perfila como un elemento crucial para el análisis del mercado. Esta compañía produce los chips que son vitales para las principales empresas tecnológicas en sus desarrollos en IA, y su desempeño podría ser un barómetro significativo sobre la viabilidad del gasto en esta área. Si la demanda por sus productos sigue siendo robusta y las ganancias se mantienen firmes, se interpretaría que el ciclo de inversión en IA está fundamentado de manera sólida. Sin embargo, si las proyecciones decepcionan o los márgenes se ven afectados por la competencia creciente, el impacto podría reverberar en todo el sector tecnológico, convirtiendo la actual corrección en una crisis más profunda. Pocas veces un solo informe trimestral ha tenido tanto peso en el futuro de un mercado entero.

Tasas Elevadas y Tensión Geopolítica: Impacto en la Economía Actual

Tasas Elevadas y Tensión Geopolítica: Impacto en la Economía Actual

El segundo trimestre de 2026 será recordado como un hito decisivo en los mercados energéticos y de renta fija. El precio del petróleo sufrió su mayor descenso trimestral post-pandemia, con el barril de Brent declinando un 38%, hasta situarse en 73 USD/bbl, desde los 118 USD/bbl registrados al inicio del periodo. Este escenario se ha generado en un contexto de avances diplomáticos entre EE. UU. e Irán y la reapertura parcial del Estrecho de Ormuz, lo que inicialmente disminuyó la prima de riesgo geopolítico y las presiones inflacionarias globales.

No obstante, esta distensión ha resultado ser efímera. El tercer trimestre comenzó con un nuevo escalamiento bélico, que elevó el precio del Brent a 85 USD/bbl en apenas dos semanas, reflejando un aumento del 16.5%. Además, el comercio a través del Estrecho de Ormuz vio un descenso significativo, cayendo del 25% de los niveles previos al conflicto a solo un 10% a mediados de julio.

Este entorno volátil reafirma que los precios del crudo seguirán fluctuando a menos que se establezcan bases sólidas para una solución duradera al conflicto regional, más allá de los avances diplomáticos temporales. La incertidumbre en el sector energético impacta directamente en las expectativas de política monetaria. La reciente confirmación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (Fed) introduce una guía más firme hacia una disciplina inflacionaria, lo que refuerza un sesgo hacia tasas elevadas durante más tiempo.

Como resultado, los mercados anticipan una postura restrictiva prolongada por parte de la Reserva Federal, cuyas acciones podrían intensificarse ante un potencial repunte inflacionario proveniente del sector energético. Recientemente, los datos de inflación en EE. UU. ofrecieron un alivio al mercado de tasas. La inflación de junio se registró en -0.4% mensual, con una disminución anual al 3.5%, en comparación con el 4.2% de mayo.

Estos datos reflejan caídas en precios de gasolina y otros energéticos. En consecuencia, el mercado ha reajustado sus expectativas, proyectando que la Fed no necesitará elevar las tasas en el corto plazo. Se ha pospuesto la primera alza de 25 puntos base hasta diciembre, en contraste con las proyecciones de septiembre que anticipaban ajustes similares.

Sin embargo, las tensiones renovadas en Medio Oriente podrían propiciar un repunte de la inflación en julio, lo que traería consigo una recalibración en las expectativas del mercado. Esta dinámica se reflejó en la curva de los Treasuries: la referencia a 2 años osciló entre 3.70% y 4.23%, cerrando en 4.17% (+38 puntos base), mostrando una tendencia al alza, mientras el diferencial entre los plazos de 2 y 10 años se redujo a mínimos de 18 meses en 24 puntos base.

Desde principios de julio, hemos observado un cambio hacia un sesgo más inclinado, con la métrica regresando a 41 puntos base, y la referencia a 10 años cotizando cerca de 4.55%. A medida que avanzamos, se espera que las tasas continúen en niveles elevados, impulsadas por las tensiones geopolíticas persistentes y la postura restrictiva de los bancos centrales.

OPEP+: Impacto de la sobreoferta y fractura interna en los precios

OPEP+: Impacto de la sobreoferta y fractura interna en los precios

La reciente decisión de la OPEP+, liderada por Arabia Saudita y Rusia, de aumentar la producción de petróleo en 188,000 barriles diarios para agosto, marca un punto crítico en el mercado energético global. Este movimiento busca compensar aproximadamente 1.40 millones de barriles diarios de recortes voluntarios implementados desde abril de 2023. Sin embargo, el impacto real de este aumento se ve obstaculizado por el bloque del estrecho de Ormuz y la situación geopolítica en Medio Oriente.

A pesar de que los miembros del Golfo Pérsico han comenzado a reactivar sus exportaciones y producción, la efectividad de estos incrementos sigue siendo limitada. La situación se complica con un superávit en mercados clave como Asia, lo que intensifica las preocupaciones sobre una posible sobrer oferta global. Esto se refleja en el mercado de futuros, donde el diferencial entre los contratos a 1 y 3 meses del Brent ha caído en contango, situándose en -0.4 dólares por barril. Este comportamiento es una de las primeras indicaciones de exceso de oferta desde diciembre de 2023.

Además, el backwardation en plazos largos se ha moderado rápidamente, con una diferencia de 2.9 dólares por barril entre los contratos a 1 y 24 meses, considerablemente menor que los 43.2 dólares alcanzados en el apogeo del conflicto. Aunque el WTI sigue en backwardation con un diferencial de 1.5 dólares por barril en el plazo 1-3 meses, la tendencia es similarmente a la baja.

Los precios spot han experimentado un descenso significativo, eliminando la prima de riesgo geopolítico previamente inflada. El Brent y el WTI registraron su peor desempeño trimestral desde la pandemia, cerrando el segundo trimestre de 2026 a 72.9 dólares por barril (-38%) y 70.0 dólares por barril (-31%), respectivamente. Esta moderación se ha alineado con comentarios del presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien apuntó que los riesgos inflacionarios se han moderado en las últimas semanas.

Ante este panorama, la OPEP+ se encuentra en una encrucijada. Deberá decidir entre restringir la producción o arriesgarse a una guerra de precios en un mercado ya frágil. La presión interna también está aumentando; Irak ha amenazado con abandonar la organización a menos que se le asigne un límite de producción más alto, siguiendo la retirada reciente de los Emiratos Árabes Unidos por razones similares.

La próxima reunión de la OPEP+ el 2 de agosto será determinante. Durante esta cita se deberá abordar el último incremento para completar la reversión de los 1.65 millones de barriles diarios. Este juicio enfrentará a los miembros con un contexto de contango, precios mínimos desde la pandemia y presión interna sobre la cohesión del grupo.

Reapertura de Ormuz: Expectativas de mercado y su impacto económico

Reapertura de Ormuz: Expectativas de mercado y su impacto económico

El reciente acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán ha alterado significativamente el panorama del mercado energético, causando una notable caída en los precios del petróleo. Con la reapertura parcial del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más cruciales para el comercio mundial de crudo, la cotización del Brent ha registrado una disminución del 32.9% desde su máximo histórico alcanzado en medio del conflicto, situándose por debajo de 80 dólares por barril. Por su parte, el WTI ha tocado los 73.6 dólares por barril, su precio más bajo desde marzo.

Este ajuste en la prima geopolítica ha originado un aplanamiento en la curva de futuros y ha moderado la backwardation, donde el precio spot supera al precio futuro. Esta disminución ya afecta a consumidores, evidenciada por la bajada del precio promedio de la gasolina en EE. UU., que ahora se sitúa por debajo de 4 dólares por galón, proporcionando un respiro tangible a millones de familias.

Mientras tanto, la Reserva Federal de EE. UU. se mantiene alerta ante la evolución de la inflación. En su más reciente reunión, se decidió por unanimidad mantener la tasa de interés de referencia entre 3.50% y 3.75%, aunque el tono fue cauteloso. Nueve de los dieciocho miembros del comité ahora prevén aumentos en las tasas para 2026, algo impensable hace solo unos meses, debido a las presiones inflacionarias persistentes.

La Fed ha revisado al alza sus expectativas de inflación, aumentando las proyecciones a 3.6% para la inflación general y 3.3% para la subyacente, cifras dramáticamente superiores a las anteriores estimaciones. Aunque la baja en los precios del petróleo se vede como un alivio, los efectos de la inestabilidad geopolítica aún no se han disipado completamente.

Kevin Warsh, presidente del banco central, reafirmó la postura de una política monetaria moderadamente restrictiva y anunció la creación de cinco grupos de trabajo para abordar temas cruciales como el balance financiero y las proyecciones de empleo.

Ante esta coyuntura, el mercado está recalibrando sus expectativas. La curva ahora anticipa un aumento de 38 puntos básicos para 2026, un significativo incremento desde los 20 puntos básicos previstos hace solo una semana. Este cambio ha impactado de inmediato a los Treasuries de corto plazo, que han experimentado pérdidas considerables, llevando la tasa a 2 años a 4.18%, el nivel más alto desde febrero de 2025.

En el lado opuesto, los Treasuries de largo plazo han encontrado un respiro, produciendo un aplanamiento en la curva con un diferencial entre las tasas a 2 y 10 años que se ha reducido a 27 puntos básicos, una cifra no vista desde abril de 2025. Asimismo, la curva de bonos en México ha reflejado patrones similares.

En resumen, las tensiones geopolíticas en la región han llevado a un descenso en los precios del petróleo, moderando ciertas presiones energéticas. Sin embargo, la Fed sigue adelante con una postura restrictiva ante riesgos inflacionarios persistentes, lo que está provocando una reevaluación en los mercados respecto a tasas más altas durante un periodo prolongado.

Deuda pública de México: Hacienda anuncia refinanciamiento por 235 mil 552 millones de pesos

Ciudad de México, 19 de enero de 2026.- La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó la conclusión de una operación de refinanciamiento de deuda pública en el mercado local por 235 mil 552 millones de pesos, junto con la primera subasta sindicada del año.

La medida forma parte de la estrategia de financiamiento para 2026 y tiene como objetivo mejorar la estructura de vencimientos, fortalecer la liquidez del mercado interno y ordenar las necesidades de financiamiento del Gobierno Federal.

Refinanciamiento de la deuda pública en el mercado local

De acuerdo con el comunicado emitido el 19 de enero de 2026, la operación registró una demanda cercana a 296 mil millones de pesos, cifra superior al monto colocado.

Como resultado, Hacienda logró extender el plazo promedio de la deuda refinanciada en 6.44 años, lo que permite reducir concentraciones de vencimientos en el corto plazo y distribuir las obligaciones financieras en un horizonte más amplio.

La estrategia incluyó la recompra de diversos instrumentos de deuda gubernamental, entre ellos CetesBonos M y Udibonos, con el fin de reorganizar los compromisos financieros del Gobierno Federal y disminuir presiones de liquidez inmediatas.

Resultados de la recompra de instrumentos de deuda

Del total de instrumentos recomprados durante la operación de refinanciamiento, la distribución de vencimientos quedó de la siguiente manera:

  • 71 mil 857 millones de pesos correspondieron a deuda con vencimiento en 2026
  • 44 mil 430 millones de pesos a vencimientos programados para 2027
  • 119 mil 265 millones de pesos a vencimientos posteriores a 2027

Esta redistribución permite una gestión más eficiente de los requerimientos de financiamiento futuros y reduce la necesidad de acudir de manera concentrada al mercado en el corto plazo.

Subasta sindicada y emisión de Udibonos a 30 años

Como parte de las acciones complementarias, la SHCP llevó a cabo una colocación sindicada mediante la emisión de una nueva referencia de Udibonos a 30 años, con vencimiento en octubre de 2057.

El monto colocado fue equivalente a 10 mil 408 millones de pesos, con un cupón de 4% y un rendimiento de 4.26%.

La demanda por esta emisión superó los 17 mil millones de pesos, equivalente a 1.69 veces el monto ofertado, lo que permitió incorporar una nueva referencia de largo plazo al mercado de deuda local y otorgar liquidez adicional cercana a 64 mil millones de pesos.

De acuerdo con Hacienda, estas operaciones contribuyen a optimizar el perfil de la deuda en pesos, tanto a tasa fija nominal como real.

¿Qué son los Udibonos y cómo funcionan?

Los Udibonos son bonos de desarrollo del Gobierno Federal denominados en Unidades de Inversión (UDIS), una unidad de cuenta cuyo valor se actualiza conforme a la inflación medida por el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

Además del ajuste inflacionario, estos instrumentos pagan intereses semestrales con una tasa fija, lo que permite obtener un rendimiento real.

Entre sus principales características se encuentran:

  • Protección del capital frente a la inflación
  • Pago de intereses semestrales
  • Vencimientos de mediano y largo plazo, de hasta 30 años
  • Respaldo del Gobierno Federal
  • Disponibilidad para inversionistas a través de Cetesdirecto, con montos accesibles

Plan Anual de Financiamiento 2026

Las operaciones anunciadas se enmarcan en el Plan Anual de Financiamiento (PAF) 2026, que establece como ejes la prioridad al financiamiento interno en pesos, el uso de instrumentos de tasa fija y largo plazo, y una política activa de refinanciamiento.

El plan también contempla el fortalecimiento del mercado de deuda local, el desarrollo de instrumentos sostenibles y el manejo integral de riesgos financieros.

Implicaciones para la deuda pública

La SHCP indicó que estas acciones buscan mejorar la administración de los pasivos públicos y dar mayor previsibilidad a las necesidades de financiamiento del Gobierno Federal.

Las condiciones obtenidas, señaló la dependencia, se ajustan a los lineamientos aprobados por el Congreso de la Unión para el ejercicio fiscal 2026 y reflejan el interés del mercado por los instrumentos de deuda gubernamental.

Inician China y EU negociaciones comerciales; TikTok en el ojo de la tormenta

Madrid, España, 14 de septiembre de 2025.- China comenzó este domingo negociaciones comerciales en Madrid, España, con Estados Unidos, donde se prevé que el secretario del Tesoro estadunidense, Scott Bessent y funcionarios chinos de alto rango, entre ellos el viceprimer ministro, He Lifeng, discutan sobre asuntos económicos y comerciales, así como sobre la fecha límite (17 de septiembre) fijada por Washington para que expire el permiso de la plataforma TikTok para operar en ese país.

Instalados en el Palacio de Santa Cruz, que alberga el Ministerio de Asuntos Exteriores de España en Madrid, dicha reunión es la cuarta ocasión en cuatro meses en que las delegaciones de ambos gobiernos se reúnen en ciudades europeas para tratar de evitar una fractura más a la ya de por sí deteriorada relación comercial entre Washington y Pekín, ello bajo el panorama de la amenaza arancelaria impuesta por el presidente, Donald Trump.

Expertos señalaron que hay pocas probabilidades de un avance sustancial en las conversaciones auspiciadas por España, país que ha tratado de mejorar los lazos con Pekín en años recientes.

Se prevé que el resultado de las conversaciones en Madrid apunte a otra prórroga para que la empresa ByteDance, propietario chino de TikTok, se desprenda de sus operaciones en Estados Unidos antes del 17 de septiembre o de lo contrario se enfrente a un cese de operaciones en dicho país.

Fuentes informaron que la inclusión pública de este tema da al gobierno de Trump cobertura política para otra extensión, lo que puede molestar tanto a republicanos como demócratas en el Congreso que ordenaron la venta de TikTok a una entidad estadunidense para reducir los riesgos de seguridad nacional.

Las delegaciones se reunieron por última vez en Estocolmo en julio, donde acordaron en principio extender durante 90 días una tregua comercial que redujo drásticamente los aranceles de represalia de tres dígitos de ambas partes y reinició el flujo de minerales de tierras raras de China a Estados Unidos.

Carne de res se mantiene cara, pero frutas y verduras bajan casi 12 % en julio: Inegi

En julio de 2025, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) registró un comportamiento de precios contrastante: mientras que el costo de la carne de res continuó elevándose, las frutas y verduras experimentaron una fuerte disminución, alcanzando una caída cercana al 12 % en términos interanuales.

Esta disminución en los productos agropecuarios frescos fue clave para moderar la inflación general, que se ubicó en 3.51 % anual, alcanzando así su nivel más bajo desde diciembre de 2020. En particular, la inflación de julio quedó ligeramente por debajo de las expectativas del mercado y se situó dentro del rango objetivo del Banco de México.

Dentro del índice no subyacente —que incluye productos agropecuarios y energéticos— la variación anual fue apenas del 1.14 %, un marcado descenso frente al mes anterior. Mientras tanto, el índice subyacente —que refleja los precios de fondo como mercancías y servicios— continuó en niveles elevados, con una inflación anual de alrededor del 4.23 %, aunque apenas por debajo de junio.

Al desglosar los precios por productos específicos, destaca que la carne de res mostró aumentos relevantes, superando los dos dígitos en variación anual, en torno al 17 %. En contraste, frutas y verduras, en especial productos como aguacate, jitomate, uva y otros, registraron fuertes descensos año con año.

Analistas señalan que esta fuerte caída se explica, en parte, por una base de comparación elevada: en julio de 2024, los precios agropecuarios ya habían alcanzado niveles muy altos, lo que contribuye ahora a la baja en la medición interanual.


Resumen informativo

Concepto Detalle clave
Inflación general (julio) 3.51 % anual, su nivel más bajo desde diciembre de 2020
Carne de res Altas variaciones, cerca de 17 % anual
Frutas y verduras Caída significativa, casi 12 % anual
Índice subyacente Ligera desaceleración, alrededor de 4.23 % anual
Índice no subyacente Fuerte desaceleración, 1.14 % anual

El FMI advierte que los aranceles de Trump suponen un “riesgo significativo”

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió este jueves que los aranceles globales impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suponen un “riesgo significativo” para el crecimiento económico y pidió resolver las tensiones comerciales “de forma constructiva”.

“Aún estamos evaluando las implicaciones macroeconómicas de las medidas arancelarias anunciadas, pero claramente representan un riesgo significativo para las perspectivas globales en un momento de crecimiento lento”, señaló en un comunicado.

Georgieva apuntó que “es importante evitar medidas que puedan perjudicar aún más la economía mundial” e instó a Estados Unidos y a sus socios a “trabajar de forma constructiva para resolver las tensiones comerciales y reducir la incertidumbre”.

A pesar de la incertidumbre generada por los aranceles, la directora del FMI confirmó que el organismo publicará su informe de perspectivas económicas, tal y como estaba previsto, durante las Reuniones de Primavera con el Banco Mundial que se celebrarán del 21 al 26 de abril en Washington.

Trump anunció el miércoles un arancel global del 10% para las importaciones de la mayoría de países del mundo y aranceles adicionales para determinados países y bloques comerciales, como China o la Unión Europea (UE).

Wall Street y otras bolsas cerraron este jueves con fuertes pérdidas por el anuncio de la Casa Blanca, mientras algunos países preparan respuestas que podrían escalar aún más la guerra comercial.

Trump sostiene que sus aranceles facilitarán que las empresas trasladen su producción a Estados Unidos y se creen puestos de trabajo, mientras los expertos advierten de que los consumidores estadounidenses sufrirán un aumento del costo de la vida.

Un fármaco experimental reduce el consumo de cocaína y alcohol

Un fármaco experimental llamado mavoglurant puede reducir el consumo de alcohol y cocaína en personas con trastorno por consumo de este último estupefaciente, según los resultados de un nuevo ensayo clínico en fase 2 con 68 participantes.

El trabajo, publicado en Science Translational Medicine, concluye que el grupo de participantes que recibió mavoglurant consumió, en general, cocaína menos días y mostró, además, evidencia de una menor ingesta de alcohol.

Si bien se necesitan ensayos más amplios y de mayor duración, los resultados sugieren que se debería explorar más este fármaco como terapia para la dependencia de la cocaína o el alcohol, apuntan los investigadores.

El consumo de cocaína sigue siendo un problema acuciante para la salud pública, ya que su uso indebido puede provocar muerte prematura, complicaciones de salud a largo plazo y problemas sociales para el consumidor, recuerda una nota de la revista.

Investigaciones anteriores ya habían demostrado que un receptor llamado mGluR5 desempeña un papel central en la adicción a este narcótico y en el procesamiento de la recompensa, lo que sugiere que podría ser un objetivo para nuevas terapias.

Y estudios en animales habían sugerido que el bloqueo del receptor inhibe la autoadministración y la búsqueda de cocaína en roedores.

En este ensayo de fase 2, Baltazar Gómez-Mancilla, de la Universidad McGill (Canadá), e investigadores de otros centros probaron los efectos de mavoglurant, que inhibe mGluR5 y que, además, se está estudiando como tratamiento para el síndrome del cromosoma X frágil.

Durante el ensayo de 98 días, los investigadores administraron (vía oral) mavoglurant o un placebo dos veces al día a 68 adultos de entre 18 y 57 años con trastorno por consumo de cocaína.

El equipo examinó los cambios en la ingesta de este estupefaciente por un autoinforme retrospectivo de los participantes, así como mediante análisis de muestras de orina y cabello para detectar metabolitos de cocaína.

En general, el grupo que recibió mavoglurant consumió cocaína menos días y mostró evidencia de una menor toma de alcohol.

El fármaco causó principalmente efectos secundarios leves, como dolor de cabeza y mareos, y el 76 por ciento de los participantes completó todo el tratamiento.

Los autores, también adscritos a Institutos Novartis para la Investigación Biomédica, reconocen que sus resultados están limitados por la corta duración y el pequeño tamaño del estudio, y solicitan más trabajos con poblaciones más diversas para analizar los efectos a largo plazo de mavoglurant en el consumo de cocaína.

Esteban Ortiz-Prado, profesor e investigador en la Universidad de las Américas (Ecuador) y director del grupo de investigación One Health, señala que se trata de un ensayo clínico “bien diseñado y prometedor”, que aborda uno de los grandes desafíos en medicina de las adicciones: la ausencia de tratamientos farmacológicos eficaces para el trastorno por consumo de cocaína.

Los autores evaluaron mavoglurant, un antagonista selectivo del receptor mGluR5, que mostró “una reducción estadísticamente significativa” en el uso de cocaína en comparación con el placebo. Además, se observó una reducción paralela en el consumo de alcohol, lo que podría indicar mecanismos neurobiológicos compartidos entre ambas sustancias.

No obstante, el estudio tiene limitaciones importantes -también reconocidas por los propios autores-. La muestra fue pequeña, predominantemente compuesta por hombres blancos y la duración del seguimiento fue corta. “Sería fundamental evaluar este fármaco en poblaciones más diversas, incluyendo regiones con alta carga de consumo como América Latina”.

Aunque los resultados son alentadores desde el punto de vista clínico, quedan preguntas importantes sin resolver, apunta Ortiz-Prado, que no participa en el estudio.

Entre ellas, su coste, en el caso de que se apruebe, o si sería accesible para los consumidores que, en su mayoría, pertenecen a grupos vulnerables con pocos recursos, agrega a Science Media Centre, una plataforma de recursos científicos para periodistas.

En el estudio también participaron científicos del Instituto de Investigación del Hospital del Mar y del Hospital Clínic, ambos en Barcelona, y de la Universidad Miguel Hernández (Elche).