Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una advertencia pública para evitar comitivas excesivas y gastos innecesarios con recursos públicos en eventos internacionales, funcionarios y representantes de Morena en Guanajuato confirmaron su asistencia a la FITUR 2026 en Madrid, generando cuestionamientos por incongruencia política y prioridades presupuestales.
En declaraciones recientes, la mandataria federal fue clara: la promoción internacional debe hacerse con austeridad, justificación y resultados, evitando viajes numerosos y erogaciones que no se traduzcan en beneficios directos para la ciudadanía. El mensaje buscó marcar una línea de conducta para todos los niveles de gobierno.
Sin embargo, en Guanajuato, la respuesta fue contraria al espíritu del llamado presidencial. Diversos actores vinculados a Morena —entre ellos legisladores y funcionarios locales— anunciaron su presencia en la feria turística, sin transparentar metas, indicadores de impacto ni costos desagregados, y en algunos casos respaldando traslados y viáticos desde presupuestos públicos.
Austeridad en el discurso, viajes en la práctica
El contraste no pasó desapercibido. Morena ha sostenido la austeridad como bandera, pero la participación de sus cuadros en delegaciones rumbo a Europa reaviva el debate sobre el uso del erario. La pregunta central es si estas asistencias responden a estrategias técnicas de promoción o a dinámicas de privilegio político.
Aunque algunos funcionarios han asegurado que cubrirán gastos “con recursos propios”, la validación institucional del viaje y la falta de información verificable sobre retornos medibles (inversión captada, convenios firmados, derrama proyectada) debilitan esa defensa. En paralelo, necesidades locales urgentes —seguridad, servicios, obra pública— siguen demandando atención y recursos.
Lo que exige la ciudadanía
Organismos ciudadanos y voces críticas piden coherencia: si la Presidenta llama a la austeridad, los gobiernos y representantes afines deben predicar con el ejemplo. En términos periodísticos, el reclamo es simple: menos comitivas, más resultados; menos opacidad, más rendición de cuentas.










