León.- En un contexto de creciente polémica, el diputado Sergio Contreras Guerrero solicitó la clausura inmediata de la escombrera ubicada en Los López, en León, argumentando que carece de la autorización ambiental necesaria de la Secretaría del Agua y Medio Ambiente del Estado de Guanajuato. Esta situación podría afectar la gestión de residuos en la ciudad, impactando tanto la movilidad como la salud ambiental de los leoneses.
La solicitud generó una controversia con la diputada Sandra Pedroza, de Movimiento Ciudadano, quien insinuó que la petición era un acto de «golpeteo político» y una «persecución» hacia la presidenta municipal, Alejandra Gutiérrez. Según informes publicados, el Sistema Integral de Aseo Público (SIAP) ha estado operando esta escombrera desde el 1 de junio, a pesar de no contar con los permisos pertinentes, lo que podría derivar en problemas legales y ambientales para el municipio.
Contreras Guerrero aseguró que la regidora Norma Patricia López Zúñiga había denunciado previamente la falta de autorización tanto para la nueva escombrera en Los López como para la anterior, que ya había alcanzado su límite de capacidad. Añadió que el SIAP no ha presentado la solicitud correspondiente a la Secretaría del Medio Ambiente del Estado, lo que agrava la situación.
El director del SIAP había declarado que las operaciones eran correctas y que el problema recaía sobre el Estado, pero Contreras enfatizó que la falta de dicha autorización revela una deficiencia en la gestión municipal. La discusión se centró en la responsabilidad ambiental, señalando que el manejo inadecuado de los residuos de construcción y demolición podría contaminar suelos y zonas aledañas.
Pedroza, por su parte, defendió que ni el Congreso ni el Municipio cuentan con la autoridad para clausurar la escombrera, sugiriendo que la responsabilidad recae en el Estado. También cuestionó las implicaciones de cerrar el lugar sin una solución adecuada, pues esto podría trasladar el problema a espacios sin control.
En contraste, Contreras expuso que la Secretaría del Medio Ambiente había informado sobre cuatro lugares viables para una nueva escombrera, pero el SIAP no mostró interés en seguir esas recomendaciones. La situación se complica, ya que el terreno en uso pertenece a un particular y la instalación se lleva a cabo en un marco informal, sin los permisos requeridos.
La administración municipal planea establecer mesas de diálogo con colegios y cámaras de la construcción para regularizar la operación de la escombrera, mientras siguen buscando una solución efectiva para evitar el desecho clandestino de residuos de construcción en las calles. Esto podría tener implicaciones importantes para la gestión de residuos y la salud pública en León.
