En la octava sesión del Consejo Nacional de Morena, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, hizo un llamado claro a la unidad dentro del partido, pero también formuló una advertencia crucial sobre ciertos perfiles que, aunque lideran en las encuestas, no aportarían al objetivo primordial de transformación social que el movimiento representa. Durazo destacó que el desempeño electoral de algunos candidatos podría derivarse de un «incentivo no deseado», lo que plantea serias interrogantes sobre su compromiso con los principios de la Cuarta Transformación.
Durante este encuentro, se presentó a los 17 aspirantes que competirán por las gobernaturas en las elecciones del próximo año, evidenciando el proceso de selección que está en marcha. Durazo enfatizó la necesidad de «afinar» los procesos internos del partido, sugiriendo que se debe realizar una valoración política integral de los candidatos. Esto es, garantizar que quienes asuman roles de liderazgo dentro del movimiento estén alineados con sus valores fundamentales y puedan guiar a Morena sin desviarse de sus objetivos.
Asimismo, hizo un llamado a la cohesión entre los candidatos electos y aquellos que no lograron el respaldo de las encuestas, recordando que todos los integrantes del movimiento han contribuido con su experiencia y cercanía a la ciudadanía. «En política, no hay caminos rectos; siempre hay oportunidades para el futuro, incluso tras una aspiración no satisfecha,» señaló Durazo, insistiendo que el trabajo en equipo y el respeto por las decisiones colectivas son esenciales.
El gobernador también abordó las tensiones recientes con el PT, solicitando a los aliados que se involucren de manera activa en las próximas elecciones. Durazo insistió en que el diálogo es fundamental para mantener la cohesión y el equilibrio dentro de la coalición, argumentando que el eventual retiro de un aliado no debe subestimarse. Según su análisis, los aliados son cruciales para la consolidación del proceso de cambio en curso.
Finalmente, Durazo criticó a quienes han pronosticado el fin de la alianza, subrayando que en el entorno de la Cuarta Transformación, «nadie sobra». Con esta declaración, reafirmó la importancia de mantener la fuerza del movimiento en tiempos de divergencia, marcando así un camino hacia un futuro en el que las causas compartidas prevalezcan sobre las diferencias individuales. La transformación política del país no se detiene, y el compromiso colectivo es fundamental para avanzar en esta dirección.
