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Fidesseg: Exconsejeros cuestionan recursos y transparencia

Fidesseg: Exconsejeros cuestionan recursos y transparencia

Salvador Cayón Ceballos, exconsejero del Fideicomiso de Administración e Inversión para Financiar Obras, Infraestructura, Proyectos y Acciones Prioritarias en Materia de Desarrollo Social y Seguridad Pública para el Estado de Guanajuato (Fidesseg), expresó inquietudes sobre la posible utilización política de recursos por parte del Gobierno estatal. Durante una intervención reciente, Cayón mencionó que los empresarios temían que los fondos de este fideicomiso pudieran ser dirigidos a fines electorales.

Cayón señaló que en el pasado, los Consejos Coordinadores Empresariales (CCE) presionaron para retirar un amparo que bloqueaba la extinción del Fidesseg. Indicó que los CCE, a pesar de estar compuestos por empresarios, terminaron favoreciendo la postura del Gobierno en lugar de los intereses de sus propios miembros. La negociación a la que se refirió tuvo lugar durante la presidencia de Roberto Novoa en el CCE de León.

El actual presidente del CCE, Mauricio Battaglia, respondió que la decisión de desistirse del amparo fue voluntaria y realizada sin coerción. Battaglia también comentó sobre las imperfecciones históricas del Fidesseg y defendió que el convenio del programa Tocando Corazones ha creado una ley que asegura el uso adecuado del impuesto sobre nómina, incluido su origen y destino.

Cayón indicó que el Fidesseg, que recaudaba fondos a través de una sobretasa del 0.3 % al Impuesto Sobre Nómina, ha sido sustituido por un programa estatal cuya eficacia ha sido cuestionada. En su opinión, el programa Tocando Corazones ha beneficiado a un número reducido de organizaciones sociales y no ha alcanzado los mil millones de pesos anuales previamente disponibles.

Cayón demandó transparencia sobre las decisiones tomadas respecto a la distribución de estos fondos y afirmó que nunca se les ha presentado un documento que garantice el uso de los recursos en seguridad pública y desarrollo social, a pesar de los compromisos asumidos por el Gobierno estatal.

Antonio Morfín, exconsejero de la Fundación Empresarial Guanajuato, defendió que el programa aún tiene el potencial de cumplir sus objetivos originales, pero subrayó la importancia de proporcionar herramientas y oportunidades que permitan el desarrollo integral de las personas en lugar de entregar apoyos que sólo resuelvan necesidades inmediatas.

La Coordinadora Estatal de Organizaciones de la Sociedad Civil de Guanajuato (COSOG) coincidió en que la entrega de despensas debe ser legítima y evaluada por su impacto real. Plantearon que los proyectos beneficiados deben responder a necesidades específicas de las comunidades y ser sujetos de evaluación rigurosa.

Por su parte, la Dirección de Desarrollo Social de Guanajuato capital admitió que colaboró con la asociación Comenzar de Nuevo Guanajuato A.C. para entregar despensas mediante el programa Tocando Corazones, aunque hubo contradicciones en cuanto al rol de dicha dirección en la selección de beneficiarios.

El alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, criticó el destino de los recursos de Tocando Corazones, considerando indigno utilizar estos fondos para la entrega de despensas en lugar de financiar proyectos estructurales que mejoren la calidad de vida en su municipio.

Las opiniones actuales en torno a estos programas reflejan un interés sustancial en la rendición de cuentas y el uso efectivo de los recursos destinados a la asistencia social en Guanajuato.