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Guanajuato: Atenciones por adicciones en menores son limitadas

Guanajuato: Atenciones por adicciones en menores son limitadas

Guanajuato enfrenta crisis en atención a adicciones en menores

El Estado de Guanajuato carece de una red adecuada para atender a niñas, niños y adolescentes con problemas de adicción, lo que genera una preocupación significativa en las familias. La legislación actual restringe el ingreso de menores a centros de rehabilitación para adultos, dejando a muchas familias sin opciones de tratamiento.

Nicolás Pérez Ponce, presidente de la asociación Centros de Rehabilitación Unidos del Bajío (CRUB), expuso que los anexos afiliados han dejado de admitir adolescentes por cumplir con las disposiciones legales en materia de salud mental. Esta situación ha sido motivo de alarma, ya que el Estado no ha creado suficientes instituciones especializadas.

En Guanajuato, solo existe el Centro de Rehabilitación Anexo al Centro de Internamiento para Adolescentes, dependiente de la Dirección General de Reintegración Social para Adolescentes (DGRSA) de la Secretaría de Seguridad y Paz. Sin embargo, este centro recibe únicamente a adolescentes en conflicto con la ley que consienten y cumplen con ciertas condiciones, excluyendo a aquellos que simplemente consumen sustancias.

No se han publicado cifras oficiales sobre cuántos menores requieren atención, pero directores de centros de rehabilitación indican una necesidad creciente. La mayoría de estos centros no cuentan con certificación oficial y, según Pérez Ponce, actualmente están imposibilitados para recibir a menores.

El presidente de CRUB destacó que la prohibición de ingreso a menores en estos centros ha creado un vacío institucional. Las familias experimentan dificultades para encontrar atención adecuada, puesto que muchas dependencias no brindan espacio para el tratamiento que requieren sus hijos.

Pérez Ponce reconoció que si bien las restricciones buscan proteger los derechos de los menores, la falta de servicios especializados deja a las familias en una situación compleja. Esta problemática se agrava por el consumo de sustancias que generan dependencia de forma más rápida, lo que reduce la capacidad de reacción de los familiares.

Cuando las familias buscan ayuda, frecuentemente descubren que muchos centros ya no pueden aceptar a menores. Además, Pérez Ponce cuestionó la postura del gobierno al abordar el fenómeno de las adicciones, al señalar que persiste una visión de seguridad pública por encima de la atención a la salud.

El dirgente aboga por reforzar el papel de los centros de rehabilitación que, a pesar de no tener certificación oficial, están comprometidos en brindar una atención integral a quienes lo soliciten. También resaltó que la ausencia de los padres y situaciones familiares difíciles son factores que contribuyen a la vulnerabilidad de los jóvenes consumidores.

La rehabilitación requiere no solo tratamiento médico, sino también el apoyo familiar. Por ello, Pérez Ponce enfatiza la necesidad de incluir atención psicológica y social en las políticas públicas para menores y sus cuidadores.

En cuanto al modelo oficial, la Secretaría de Salud de Guanajuato no reporta casos registrados de menores consumidores de drogas como el cristal. En el Centro de Internamiento para Adolescentes, los jóvenes en conflicto con la ley pueden recibir tratamiento bajo el modelo de reinserción social, aunque esta atención es limitada a aquellos que acepten ingresar voluntariamente.

Luis Felipe Razo Ángeles, titular de la DGRSA, menciona que el programa ofrece una duración de 100 días en tratamiento. Aunque el centro tiene una capacidad restringida, ha demostrado un alto nivel de éxito en rehabilitación, con reportes de egresados que han continuado sus estudios o iniciado negocios.

Sin embargo, la aplicación de este modelo sigue siendo insuficiente ante la creciente demanda de atención a menores con problemas de adicciones. Especialistas advierten que el incremento del consumo a edades tempranas requiere de un enfoque preventivo más robusto.

Alejandra Muñoz Valdivia, especialista en psiquiatría, señala la importancia de una intervención multidisciplinaria que incluya a los padres y tenga en cuenta las causas multifactoriales del consumo de sustancias. En la actualidad, se observan casos de adicción en niños de tan solo 11 años.

Para abordar esta problemática, se enfatiza la necesidad de políticas públicas que integren prevención, tratamiento y apoyo familiar, asegurando que los jóvenes en Guanajuato cuenten con el respaldo necesario para superar sus adicciones.