La Gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, encabezó el evento “Guanajuato Memoria Viva” en Santa Rosa de Lima, donde se reconoció la Batalla de Santa Rosa y las Guerrillas de los Indios Tejocoteros como Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Guanajuato. Este reconocimiento se formalizó mediante la firma del Decreto Gubernativo número 47, en cumplimiento a un compromiso asumido por la Gobernadora en noviembre de 2024.
Durante el evento, la Gobernadora destacó la importancia de esta celebración no solo para Santa Rosa de Lima, sino para todo el estado, subrayando su trascendencia en la identidad guanajuatense. La actividad implicó un fuerte componente comunitario, con familias trabajando en la elaboración de vestuarios, collares de tejocotes y otros elementos que enriquecen la festividad, la cual ha sido parte de la historia local desde al menos 1864, cuando la comunidad comenzó a conmemorar la llegada de Maximiliano de Habsburgo.
La tradición ha perdurado a través de los años, y fue reanudada en 1934 gracias a la iniciativa de don Tomás Ulloa y un grupo de mineros. Desde entonces, se ha mantenido como un punto de encuentro histórico y cultural. Cada segundo domingo de octubre, la comunidad se reúne para celebrar con música, vestimentas tradicionales y representaciones que evocan momentos de la historia mexicana.
El evento también contó con la presencia de la Presidenta Municipal de Guanajuato, Samantha Smith Gutiérrez, y la Secretaria de Cultura del Estado, Lizeth Galván Cortés, quienes reconocieron el esfuerzo de los habitantes de Santa Rosa por mantener viva esta tradición que resalta la identidad guanajuatense. Asistieron diversas autoridades locales, incluyendo al Secretario de Gobierno del Estado, Daniel Jiménez Lona, y el Diputado Local, Juan Carlos Romero Hicks.
Las Guerrillas de los Indios Tejocoteros realizaron una recreación de la Toma de la Alhóndiga de Granaditas, destacando la creatividad y el sentido de comunidad que caracteriza a esta festividad. Así, la celebración no solo preserva la memoria histórica, sino que también fortalece el tejido social y la identidad colectiva de los guanajuatenses.
