La crisis de desapariciones en México ha alcanzado el Vaticano. Este hecho se materializó con la entrega al Papa León XIV de un libro titulado “Un nombre, mil voces”, que reúne fotografías, nombres e historias de personas desaparecidas. La entrega fue realizada por el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), el obispo Ramón Castro Castro, y se anunció a través de una publicación en la red social X.
Según la CEM, durante la ceremonia el Papa pudo observar los rostros de quienes continúan desaparecidos y la memoria de las familias que buscan a sus seres queridos. La Iglesia mexicana, junto con el Diálogo Nacional por la Paz, expresó su agradecimiento a las familias y colectivos que contribuyeron con su memoria para la creación de esta obra de más de 200 páginas.
El proyecto se originó en agosto, cuando el Diálogo Nacional por la Paz solicitó a los familiares y colectivos que enviaran nombres, fotografías y detalles sobre las desapariciones antes del 30 de agosto, con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. Además, la organización planea presentar este documento ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), incluyendo un listado de periodistas y sacerdotes asesinados.
El origen del movimiento está ligado al asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora en Cerocahui, en junio de 2022. Este esfuerzo une a diferentes organizaciones religiosas y civiles que abogan por la paz y proponen acciones para combatir la violencia en el país.
De acuerdo con datos oficiales, México tiene más de 130,000 personas desaparecidas y no localizadas. Colectivos de familiares lamentan la impunidad y las dificultades en las investigaciones, además de la crisis en la identificación de restos humanos. En abril, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU llevó la situación a la Asamblea General, un acto que fue rechazado por el Gobierno de Claudia Sheinbaum, quien defendió las políticas de búsqueda e investigación implementadas.
