En el contexto electoral de 2024, la alianza oficialista enfrenta un desafío significativo: las gobernaturas, el Poder Legislativo y las ciudades en juego se convierten en el foco de atención. Sin embargo, emergen tensiones dentro de las administraciones locales actuales, donde algunos líderes buscan evitar la obligatoriedad de licencia para continuar sus funciones mientras hacen campaña.
La presidenta de Morena, Claudia Sheinbaum, ha advertido sobre la necesidad de que aquellos con responsabilidades gubernamentales se separen de sus cargos si desean participar en las elecciones de 2027. Este mandato ya ha llevado a la renuncia de varios funcionarios de alto nivel, incluidas figuras clave del Senado, la Cámara de Diputados y su propio gabinete, como Esthela Damián, ex consejera jurídica aspirante a gobernar Guerrero.
A pesar de estas directrices, algunos alcaldes están presionando para mantener sus posiciones mientras llevan a cabo actividades proselitistas. Según fuentes involucradas en estas negociaciones, el objetivo es preservar el control de los distritos y la estructura electoral necesaria para cumplir con las expectativas de la dirigencia nacional, a fin de garantizar triunfos que fortalezcan el último tramo de la administración de Sheinbaum.
Además, se señala que el enfoque de la 4T (Cuarta Transformación) difiere del de la oposición, la cual gestiona campañas y responsabilidades gubernamentales simultáneamente. Los partidos como el PRI y el PAN se benefician de esta dualidad, logrando resultados favorables en las localidades más relevantes, especialmente en las capitales estatales, donde su estructura y recursos son más robustos.
En este contexto, se observan tensiones dentro de la alianza oficialista, particularmente con el partido Verde, que busca diferenciarse de Morena y capturar 30 municipios en el Estado de México. Esta dinámica ha motivado diálogos internos y negociaciones entre las alcaldías y la dirigencia nacional de Morena, con el fin de ajustar las estrategias de campaña y evitar la obligatoria renuncia, lo que podría traducirse en un fortalecimiento del poder electoral de la 4T en las áreas donde aún enfrenta dificultades.
