El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha señalado que las condiciones necesarias para la creación de un Estado palestino “independiente, democrático, viable y soberano” se están deteriorando de manera sistemática. Durante una reunión de alto nivel centrada en la solución de dos Estados, Guterres reiteró la importancia de establecer un Estado palestino basado en las fronteras anteriores a 1967, conforme al derecho internacional y las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad.
Guterres mencionó que, en el último año, varios países han reconocido el Estado de Palestina y afirmó que la solución de dos Estados es el único camino viable hacia una paz duradera entre palestinos e israelíes. No obstante, advirtió que el deterioro de las condiciones en los territorios palestinos ocupados es alarmante. Entre los factores mencionados, destaca la acelerada expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, que se intensifica casi una década después de la aprobación de la resolución 2334 del Consejo de Seguridad.
El secretario general también criticó la proliferación de puestos de avanzada de colonos y el aumento de actos de violencia hacia palestinos, así como demoliciones, desalojos y confiscaciones de tierras. Estas acciones, según Guterres, están creando un entorno coercitivo que expulsa a familias palestinas de sus hogares y plantea el riesgo de limpieza étnica.
Guterres centró su atención en el denominado plan E1, alertando que su implementación podría anular las posibilidades de formar un Estado palestino contiguo y viable. Además, en relación a la situación en Gaza, el secretario general destacó que las expectativas de un futuro mejor se ven afectadas por la falta de cambios tangibles.
Finalmente, instó a que el plan de paz se implemente de manera integral, solicitando detener la expansión de asentamientos, fortalecer las instituciones palestinas y avanzar hacia un proceso político creíble que ponga fin a la ocupación. El objetivo debe ser la existencia de dos Estados, Israel y Palestina, que coexistan en paz y seguridad, según las fronteras de 1967, con Jerusalén como capital de ambos. Guterres subrayó que no hay alternativa y advirtió que el tiempo se agota.
